En una reciente entrevista, “El Caballero de la Salsa”, Gilberto Santa Rosa, compartió una conmovedora historia familiar que reflexiona sobre las barreras generacionales y la importancia de expresar el afecto.
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Un pasado de silencios
Gilberto relata que su abuelo pertenecía a una generación donde no se acostumbraba expresar verbalmente el cariño. “Mi abuelo nunca le dijo a mi padre que lo quería”, menciona el cantante, señalando que, aunque el amor existía, las palabras “te amo” no formaban parte del vocabulario cotidiano entre ellos.
El cambio tras la pérdida
La dinámica cambió drásticamente cuando el padre de Gilberto enviudó. Tras la muerte de la madre del cantante, su padre se mudó con él y su esposa, Alexandra, durante unos meses. Fue en este periodo de convivencia cercana donde ocurrió un momento que Gilberto atesora:
- Madrugadas de reflexión: Tanto Gilberto como su padre solían despertarse muy temprano, alrededor de las cinco de la mañana.
- La declaración inesperada: En una de esas mañanas, mientras compartían el primer café, su padre lo miró y le dijo: “Hijo, yo te amo mucho”.
- Rompiendo el ciclo: Ante la sorpresa de Gilberto, su padre le explicó la razón de su franqueza: “Mi papá nunca me lo dijo, y yo no voy a permitir que a ti te pase lo mismo”.
Un legado de afecto
Esta anécdota resalta cómo el padre de Gilberto Santa Rosa decidió conscientemente romper una cadena de silencio emocional. Al reconocer el vacío que dejó la falta de expresiones de afecto de su propio padre, decidió que su hijo no viviría con esa misma duda, transformando un legado de reserva en uno de amor explícito.






