El acoso laboral cibernético y el ciberbullying representan conductas de hostigamiento a través de medios digitales. Estas acciones incluyen el envío de mensajes ofensivos, la difusión de información falsa y la exclusión deliberada en plataformas de comunicación. En junio de 2026, las autoridades mexicanas mantienen protocolos específicos para gestionar estos casos en el ámbito profesional y personal.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) define el ciberacoso laboral como una forma de violencia. Esta conducta ocurre cuando un superior o colega utiliza correos electrónicos, redes sociales o aplicaciones de mensajería para intimidar. La persistencia de estos actos afecta el desempeño profesional y la estabilidad emocional de los trabajadores.
Identificación del acoso laboral digital en las empresas
El hostigamiento digital en el trabajo se manifiesta de diversas formas técnicas. El envío de mensajes fuera o dentro del horario laboral de manera sistemática constituye una de las quejas más frecuentes. También se registra la difusión de rumores en grupos de mensajería instantánea y la suplantación de identidad en perfiles corporativos.
Las empresas implementan la Norma Oficial Mexicana NOM-035 para mitigar estos riesgos. Esta regulación obliga a los centros de trabajo a identificar y prevenir factores de riesgo psicosocial. El acoso digital entra en esta categoría, por lo que las organizaciones deben contar con buzones de denuncia anónimos y comités de ética.
La Ley Federal del Trabajo establece sanciones para quienes ejercen acoso. Las reformas vigentes en 2026 permiten que el ciberacoso sea una causa de rescisión de contrato sin responsabilidad para el patrón. Asimismo, el trabajador puede dar por terminada la relación laboral con derecho a indemnización si el acoso proviene del empleador.
Mecanismos de denuncia y protección legal en México
Las víctimas de acoso digital cuentan con diversas instancias de apoyo. La Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET) ofrece asesoría gratuita para casos de hostigamiento laboral.
La evidencia digital es fundamental para los procesos legales. Las capturas de pantalla, registros de llamadas y correos electrónicos sirven como prueba en juicios laborales o penales. Los peritos en informática forense validan la autenticidad de estos elementos para asegurar que las sanciones correspondan a los hechos documentados.
El fortalecimiento de la ciberseguridad personal ayuda a reducir riesgos. Las autoridades recomiendan configurar la privacidad en redes sociales y evitar compartir información sensible en canales no oficiales. La denuncia oportuna permite que las instituciones actúen contra los agresores y protejan la integridad de los usuarios afectados.






