Ritual de fin de año: Cómo soltar lo malo del 2025 y empezar el 2026 con el corazón ligero
La noche del 31 de diciembre tiene una magia especial. Es un momento para celebrar, para abrazar a nuestra gente y para llenarnos de esperanza con las 12 uvas. Pero antes de los brindis y los buenos deseos, hay un paso muy importante que a veces olvidamos: hacer espacio. Porque para poder recibir todo lo bueno que el 2026 tiene para nosotras, primero necesitamos soltar el peso del año que se va.
El 2025 seguramente nos trajo alegrías y momentos bonitos, pero también tuvo sus desafíos, sus tristezas y sus preocupaciones. Cargar con todo eso al nuevo año es como empezar una carrera con una maleta llena de piedras. Por eso, te proponemos un ritual sencillo y muy personal, un momento solo para ti, para cerrar ciclos, perdonar lo que dolió y empezar el nuevo año con el corazón más ligero y el alma renovada.
¿Por qué es importante soltar antes de recibir?
Imagina que tu corazón es como una taza. Si ya está llena de preocupaciones, rencores o miedos, ¿dónde vas a poner la alegría, el amor y las nuevas oportunidades? Soltar no significa olvidar, sino aceptar lo que pasó, aprender de ello y tomar la decisión consciente de no permitir que te siga afectando.
Cerrar el ciclo del año que termina es un acto de amor propio. Es decirte a ti misma: “Merezco empezar de cero. Merezco paz. Merezco dejar atrás lo que me lastima”. Este ritual es una herramienta poderosa para ayudarte a hacer precisamente eso, dándole una intención clara a tu deseo de renovación.
Tu Ritual Personal para Cerrar el Ciclo
Este ejercicio es para ti y para nadie más. No necesitas nada complicado, solo un momento de tranquilidad y la disposición de ser honesta contigo misma.
¿Qué necesitas?
- Dos hojas de papel.
- Una pluma o lápiz.
- Un lugar seguro donde puedas quemar un papel (un cenicero grande, una olla de barro o metal, o al aire libre).
- Cerillos o un encendedor.
Paso a paso para liberar y recibir:
- Busca tu momento de paz: Elige un momento del día 31 en el que puedas estar sola y sin interrupciones. Puede ser en tu cuarto, en el patio, donde te sientas más cómoda. Respira profundo un par de veces para calmar tu mente.
- La carta de lo que se va: En la primera hoja de papel, vas a escribir todo lo que quieres dejar en el 2025. No te guardes nada. Sé lo más sincera posible. Puedes empezar con la frase: “Yo, (tu nombre), hoy suelto y dejo ir…”.
- Escribe los miedos que te detuvieron.
- Las tristezas que te pesaron en el corazón.
- Los enojos o rencores que sigues guardando hacia alguien (o hacia ti misma).
- Las decepciones o las cosas que no salieron como esperabas.
- Los hábitos o pensamientos que ya no te sirven.
- El acto de soltar: Una vez que hayas terminado de escribir, lee la carta en voz alta. Al hacerlo, despídete de cada una de esas cosas con gratitud por la lección que te dejaron. Ahora, con mucho cuidado, quema ese papel. (¡Atención! Hazlo en un lugar seguro, lejos de cosas que puedan incendiarse y, si es posible, ten un poco de agua cerca). Mientras el papel se convierte en cenizas, visualiza cómo todo ese peso se disuelve y se va.
- La carta de lo que viene: Ahora toma la segunda hoja de papel. Esta es la parte bonita. Aquí vas a escribir todo lo que quieres recibir y manifestar en el 2026. Escribe tus deseos en tiempo presente, como si ya fueran una realidad. En lugar de “quiero tener paz”, escribe “Tengo paz en mi vida”.
- “Estoy sana y llena de energía”.
- “Recibo el amor que merezco”.
- “La abundancia llega a mi hogar con facilidad”.
- “Tengo la fuerza para cumplir mis metas”.
- “Disfruto de la alegría con mi familia”.
- Guarda tus intenciones: Esta segunda carta no la vas a quemar. Dóblala y guárdala en un lugar especial: en tu cartera, en tu cajón de ropa interior, en una cajita en tu buró. Será tu recordatorio personal durante todo el año de las cosas maravillosas que estás atrayendo a tu vida.
Este ritual es un regalo que te haces a ti misma. Es la prueba de que, sin importar lo que haya pasado, siempre tienes el poder de empezar de nuevo. Ahora sí, con el corazón ligero y lleno de esperanza, ¡estás lista para brindar y recibir el 2026!






