El 10 de mayo se estableció en México como la fecha oficial para conmemorar el Día de las Madres. Esta celebración constituye una de las jornadas con mayor relevancia social y económica en el país, movilizando a sectores comerciales y de servicios en todas las entidades federativas.
La instauración de esta fecha ocurrió formalmente en el año 1922. México se convirtió en la primera nación de Latinoamérica en oficializar este festejo, siguiendo una tendencia que había comenzado años antes en los Estados Unidos con la activista Anna Jarvis.
Rafael Alducín y la iniciativa de 1922
El periodista Rafael Alducín, fundador del diario Excélsior, lanzó una convocatoria el 13 de abril de 1922 para elegir un día dedicado a las madres. La propuesta recibió el respaldo del entonces secretario de Educación Pública, José Vasconcelos, y de diversas instituciones religiosas y civiles.
La elección del mes de mayo obedeció a la tradición católica de consagrar este periodo a la Virgen María. Por otro lado, se seleccionó el día 10 debido a que, en aquella época, los trabajadores recibían su pago de manera decenal, lo que facilitaba el consumo y los festejos.
El contexto social y político del 10 de mayo
Historiadores señalan que la creación del Día de las Madres también respondió a un contexto político específico. En el estado de Yucatán, grupos feministas liderados por Elvia Carrillo Puerto promovían la planificación familiar y los derechos reproductivos de las mujeres.
La difusión masiva del 10 de mayo funcionó como una respuesta conservadora para reafirmar el rol tradicional de la maternidad en la sociedad mexicana. El gobierno y los medios de comunicación de la época impulsaron la fecha para fortalecer los valores familiares tradicionales frente a las nuevas corrientes ideológicas.
Con el paso de las décadas, la celebración se arraigó en la identidad nacional. En 1949, se inauguró el Monumento a la Madre en la Ciudad de México, obra del escultor Luis Ortiz Monasterio, para dar un espacio físico al reconocimiento de esta figura social.
Impacto económico y tradiciones actuales
En la actualidad, el 10 de mayo genera una derrama económica significativa. La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) reporta anualmente incrementos en las ventas de restaurantes, florerías, tiendas de ropa y electrodomésticos.
Las tradiciones incluyen festivales escolares, serenatas con mariachis y reuniones familiares. Aunque no es un día de descanso obligatorio según la Ley Federal del Trabajo, muchas empresas y dependencias gubernamentales otorgan facilidades horarias a sus trabajadoras para asistir a los festejos.
El significado del 10 de mayo trasciende lo comercial, pues se mantiene como un punto de reunión generacional. La fecha permite observar la evolución de la estructura familiar en México y la persistencia de costumbres que datan de inicios del siglo pasado.






