La producción musical en el género urbano recurre con frecuencia al uso de interpolaciones y samples de grabaciones previas. Diversos productores integran compases, melodías vocales y bases rítmicas de otros estilos para estructurar nuevas canciones. Un recuento audiovisual expone cinco temas del catálogo urbano que basaron su estructura en piezas de salsa, pop y dancehall.
El cantante puertorriqueño Don Omar publicó en 2003 el tema “Dile”, perteneciente a su producción The Last Don. El productor Eliel Lind Osorio incorporó en esta pista el coro de “La Noche”, obra que el compositor colombiano Joe Arroyo grabó en 1988. La versión urbana tomó la frase vocal original para construir el estribillo principal.
El dancehall y la música tropical dentro del repertorio urbano
El cantante cubano Osmani García presentó en 2014 la canción “El Taxi” en colaboración con Pitbull y Sensato. Los realizadores emplearon el patrón sonoro del tema jamaiquino “Murder She Wrote”, que el dúo Chaka Demus & Pliers lanzó en 1992. La pista original utilizó la base instrumental denominada Bam Bam Riddim, creada por Sly & Robbie.
El dúo puertorriqueño Wisin & Yandel presentó en 2007 la composición “Ahora Es”, incluida en el disco Los Extraterrestres. Los intérpretes adaptaron fragmentos líricos de la pieza “Ay cosita linda”, composición que el músico colombiano Pacho Galán creó en 1954. La versión adquirió difusión continental tras la grabación realizada por el cantante argentino Carlos Argentino con La Sonora Matancera.
Samples del pop europeo y precedentes legales en el género
Durante la década de 1990, el intérprete Alberto Stylee y el productor DJ Nelson crearon el tema “Vengo Acabando”. La producción colocó los sintetizadores de “Sweet Dreams (Are Made of This)”, sencillo que el dúo británico Eurythmics editó en 1983. La secuencia electrónica sirvió como soporte rítmico para las rimas en español.
El caso de “My Space”, colaboración entre Don Omar y Wisin & Yandel lanzada en 2006, utilizó los versos centrales de “Enfermo de amor”, obra que el artista panameño Nando Boom presentó en 1991. El uso del fragmento derivó en un proceso legal ante las autoridades de Panamá.
Nando Boom interpuso una demanda por violación a los derechos de autor en 2008 ante el Ministerio Público panameño. Don Omar alcanzó un acuerdo extrajudicial en 2010 con el autor para desestimar los cargos, mientras que Wisin y Yandel resolvieron su situación jurídica posteriormente. El caso sentó registros sobre la regularización de licencias de obras previas en la industria urbana.






