La piel del cerdo se cosía y sellaba, dejando únicamente pequeñas aberturas para el llenado y vaciado. Debido a la forma natural del cuero, las extremidades del animal —las patas o “manitas”— quedaban visibles como parte del recipiente. Este método de transporte era el estándar antes de la llegada de los barriles de madera y, posteriormente, de los contenedores metálicos y de plástico.
El origen de la frase en las pulquerías
La expresión “Hasta las manitas” surgió de la interacción entre los encargados de las pulquerías y los transportistas o clientes. Al momento de llenar los odres con pulque fresco, se buscaba aprovechar al máximo la capacidad del recipiente. Cuando se preguntaba hasta qué nivel debía llenarse el cuero, la respuesta común era “hasta las manitas”, indicando que el líquido debía llegar incluso a las extremidades del odre para que estuviera completamente lleno.

Con el paso del tiempo, la frase comenzó a utilizarse de manera metafórica para describir a las personas que, al igual que el odre, estaban “llenas” de bebida. Así, decir que alguien viene “hasta las manitas” se convirtió en un modismo para señalar un estado avanzado de ebriedad, haciendo una analogía directa con el recipiente de piel de cerdo saturado de pulque.
El pulque: La bebida de los dioses
El pulque ocupa un lugar privilegiado en la cultura mexicana. Su origen es mítico y se atribuye a un regalo de la diosa náhuatl Mayahuel para los hombres. Esta bebida fermentada, obtenida del aguamiel del maguey, ha sido consumida durante milenios, manteniendo su presencia en el gusto popular a pesar de la introducción de otras bebidas como la cerveza o el tequila.

Aunque las pulquerías tradicionales han disminuido en número, la bebida ha experimentado un resurgimiento en años recientes, siendo valorada por sus propiedades nutricionales y su importancia histórica en la identidad nacional.
Evolución del lenguaje y cultura popular
La permanencia de frases como “Hasta las manitas” en el vocabulario actual demuestra la fuerza de la cultura popular mexicana. El lenguaje se adapta y evoluciona, pero conserva huellas de los oficios y costumbres del pasado.

Conocer el trasfondo de estas palabras permite a las nuevas generaciones conectar con la historia de México de una manera sencilla y cotidiana. La relación entre el trabajo de los tlachiqueros (quienes extraen el aguamiel) y la logística de los odres de piel de cerdo es un ejemplo de cómo la economía y la vida social del siglo XIX moldearon la forma en que nos comunicamos hoy en día.
El pulque en la actualidad
Hoy en día, el pulque se consume tanto en su forma natural como en los famosos “curados”, donde se mezcla con frutas, nueces o dulces. La industria del pulque sigue siendo una fuente de sustento para muchas familias en el centro del país. La preservación de esta bebida y de las historias que la rodean, como el origen de la frase “Hasta las manitas”, contribuye a mantener vivo el patrimonio inmaterial de México.






