Julio Bovea y el vallenato con guitarra: La historia del éxito que unió a Colombia y Argentina
El vallenato es uno de los géneros musicales más representativos de Colombia, y aunque el acordeón es su instrumento más conocido, la guitarra desempeñó un papel fundamental en su internacionalización. Julio Bovea, nacido el 8 de septiembre de 1934 en Santa Marta, se consolidó como el principal exponente del vallenato con guitarra, llevando los ritmos del Caribe colombiano a escenarios internacionales, especialmente en Argentina, donde residió por más de tres décadas.
Los inicios de Julio Bovea y la influencia de Guillermo Buitrago
La conexión de Julio Bovea con la música inició en su infancia, influenciado por su padre, quien se dedicaba a la fabricación y ejecución de instrumentos de cuerda. Esta base técnica le permitió desarrollar una destreza particular en la guitarra puntera, elemento que definiría su sonido años más tarde. En la década de los 40, Bovea se vinculó con Guillermo Buitrago, otra figura esencial en la historia de la música popular colombiana.
Juntos se trasladaron a Barranquilla para buscar oportunidades en la industria radial. Bovea participó como guitarrista en las grabaciones de Buitrago, las cuales se convirtieron en éxitos inmediatos. Esta colaboración fue determinante para la expansión del vallenato, ya que fueron los primeros en grabar y popularizar las composiciones del maestro Rafael Escalona. La difusión de estos temas a través de la radio permitió que el género saliera de las zonas rurales y llegara a los centros urbanos de Colombia.
La formación de Bovea y sus Vallenatos
Tras el fallecimiento de Guillermo Buitrago, Julio Bovea fundó la agrupación “Bovea y sus Vallenatos”. La formación más reconocida del grupo incluyó a Alberto Fernández en la voz principal y la guacharaca, y a Ángel Fontanilla en la guitarra marcante y segunda voz. Este trío se diferenció de las agrupaciones tradicionales de la época al prescindir del acordeón, centrando su propuesta en la armonía de las guitarras y la interpretación vocal de Fernández.
El estilo de la agrupación permitió que el vallenato fuera percibido con una estética más cercana al bolero y al pasillo, lo que facilitó su aceptación en otros países de América Latina. Durante los años 50 y 60, el grupo grabó aproximadamente 500 canciones, muchas de las cuales forman parte del catálogo clásico de la música tropical, como “La casa en el aire”, “El testamento” y “La molinera”.
El fenómeno musical en Argentina y Mar del Plata
En la década de los 60, Bovea y sus Vallenatos emprendieron una gira por el sur del continente. Lo que inicialmente se planeó como una serie de presentaciones temporales se transformó en un éxito masivo en Argentina. La recepción del público fue tal que la agrupación alcanzó récords de ventas bajo el sello discográfico RCA Victor. Uno de los hitos de su carrera fue su debut en Mar del Plata, donde se registraron filas de hasta diez cuadras para presenciar su espectáculo.
El impacto cultural de Bovea en Argentina llevó al músico a establecerse en Buenos Aires por más de 30 años. Durante este periodo, el vallenato con guitarra se integró a la oferta musical local, influyendo en otros artistas y géneros de la región. Bovea continuó su carrera en el país austral, grabando álbumes como “Las Vacaciones” y “Llegaron Bovea y sus Vallenatos”, manteniendo vigente el folclor colombiano en una tierra lejana a su origen caribeño.
El legado y el proyecto contemporáneo de Gabi Cuicchi
La historia de Julio Bovea sigue resonando en la actualidad a través de nuevas generaciones de músicos. Gabi Cuicchi, una artista que investiga los ritmos latinoamericanos, lidera actualmente el proyecto “La Junta Vallenata” en Argentina. Esta iniciativa busca rescatar y homenajear el legado de Bovea y sus Vallenatos, reafirmando el vínculo histórico entre ambas naciones a través de la música.
El proyecto de Cuicchi incluye la producción de un álbum tributo financiado mediante un sistema de financiamiento colectivo o crowdfunding. El objetivo es grabar sesiones de vallenato clásico con guitarra para preservar la memoria de los grandes referentes del género. Esta labor resalta la importancia de la música como un elemento de identidad que trasciende fronteras y épocas, conectando la nostalgia de los años 60 con las audiencias digitales de hoy.






