PUBLICIDAD

Joyas que cantan: La colección inspirada en Totó la Momposina y la cultura Zenú

Kenia Mayran

2026-07-02

Imagen Nota Sabrosa

La intersección entre la música tradicional y el diseño contemporáneo genera nuevas formas de preservar la identidad cultural. Una reciente propuesta de joyería toma como punto de partida las canciones “El Pescador”, interpretada por Totó la Momposina, y “Coroncoro”, de La Niña Emilia, para crear una serie de piezas que rescatan la iconografía del Caribe colombiano.

Te podría interesar: El método indígena de hace 4,000 años que superó a la tecnología moderna

Este proyecto de grado utiliza elementos narrativos de la lírica popular para transformarlos en objetos de uso cotidiano. La investigación se centra en la cultura Zenú, uno de los pueblos ancestrales más relevantes de la región caribeña, cuya maestría en la orfebrería es reconocida a nivel internacional.

La influencia de Totó la Momposina y La Niña Emilia en el diseño

La diseñadora seleccionó componentes emblemáticos de las composiciones musicales para estructurar la colección. Del tema “Coroncoro”, se extrae la figura del pez de río, mientras que de “El Pescador” se retoma la imagen del trabajador que depende de su red de pesca. Estas figuras representan la conexión de los habitantes con los cuerpos de agua.

La narrativa de las piezas también integra la historia personal de las cantautoras. En el caso de La Niña Emilia, la canción posee un trasfondo vinculado a la búsqueda de su hijo desaparecido. Esta carga emocional se traduce en un lenguaje visual que busca validar la resiliencia de las comunidades afrodescendientes e indígenas.

Orfebrería Zenú y la técnica de la falsa filigrana

La colección rinde homenaje a la técnica de la falsa filigrana, característica de la orfebrería Zenú. Este método consiste en la creación de redes de metal que simulan tejidos textiles. Los registros históricos del Museo del Oro en Bogotá destacan que los indígenas lograban hilos de oro con grosores de entre 0.2 mm y 0.5 mm.

Durante la época de la colonización, la sofisticación de estas piezas generó desconcierto entre los europeos, quienes carecían de la tecnología para replicar tales niveles de detalle. Muchas de estas obras fueron fundidas para obtener lingotes de oro, lo que otorga a las piezas actuales un valor de recuperación histórica.

Piezas clave de la colección y su base narrativa

La serie de joyería incluye cuatro diseños principales: un broche de ajuste con forma de pez coroncoro, una maxi orejera (earcuff), un anillo de tres piezas y un collar con dije esférico. Cada objeto se fundamenta en una leyenda escrita por la autora, donde un pescador se transforma en pez tras observar a una deidad del río.

El proceso de creación integró el modelado manual y el estudio de la moneda antigua de mil pesos colombianos, la cual portaba diseños de orejeras Zenú. La viabilidad y la innovación técnica fueron los criterios utilizados para seleccionar los bocetos finales que conforman esta muestra de diseño con enfoque antropológico.

El legado de la joyería ancestral en el 2026

En la actualidad, el diseño que incorpora raíces indígenas busca alejarse de la apropiación cultural para enfocarse en el reconocimiento de la autoría intelectual de los pueblos originarios. La música funciona como el vehículo que facilita esta conexión, permitiendo que las nuevas generaciones se acerquen a la historia de Colombia a través del arte.

Las instituciones culturales promueven estas iniciativas para fortalecer la economía naranja y el turismo cultural. La colección demuestra que la identidad del Caribe permanece vigente en los procesos de manufactura moderna, consolidando un puente entre el pasado prehispánico y la expresión artística contemporánea.

Logo Sabrosita
ESCUCHA LA RADIO EN VIVO AHORA
X
Loading...