Úrsula Hilaria Celia de la Caridad Cruz Alfonso nació el 21 de octubre de 1925 en el barrio de Santos Suárez, en La Habana, Cuba. La intérprete inició estudios de pedagogía antes de ingresar al Conservatorio Nacional de Música de La Habana para profesionalizar su formación vocal.
Durante la década de 1940, la cantante participó en concursos radiofónicos de aficionados en emisoras como Radio García-Serra y Radio Cadena Suaritos. Estas presentaciones tempranas le abrieron espacio en agrupaciones como Las Mulatas de Fuego y orquestas de centros nocturnos.
En 1950, Cruz ingresó como vocalista principal de La Sonora Matancera, en sustitución de la cantante puertorriqueña Myrta Silva. Con esta orquesta grabó piezas tradicionales como «Burundanga», «Caramelos» y «Tu voz», consolidando su presencia en el mercado discográfico antillano y mexicano.
La salida de Cuba y la consolidación musical en Nueva York
En julio de 1960, los integrantes de La Sonora Matancera salieron de Cuba con destino a la Ciudad de México para cumplir contratos de trabajo. Posteriormente, la cantante fijó su residencia definitiva en Estados Unidos, país que le otorgó la ciudadanía en 1961.
En 1962, la intérprete contrajo matrimonio con el trompetista Pedro Knight, quien asumió la representación artística de su carrera. Durante esa década, la artista grabó producciones conjuntas con directores de orquesta como Tito Puente, Memo Salamanca y Lino Frías.
Celia Cruz firmó contrato con el sello Vaya Records en 1973, subsello de la compañía Fania Records. Ese mismo año participó en la ópera salsa Hommy de Larry Harlow y se integró a las giras internacionales del colectivo Fania All-Stars.
La colaboración con Johnny Pacheco y las producciones discográficas
En 1974, la cantante grabó junto al flautista dominicano Johnny Pacheco el álbum Celia & Johnny. De esta producción emanaron cortes como «Quimbara» y «Toro mata», los cuales alcanzaron rotación radial en salones de baile de América Latina y Europa.
Durante los años ochenta y noventa, la artista amplió su catálogo mediante colaboraciones con músicos como Ray Barretto, Willie Colón y Caetano Veloso. Asimismo, la industria discográfica registró álbumes como Azúcar Negra (1993) e Irrepetible (1994).
En 1998, la empresa RMM Records editó el disco Mi vida es cantar, el cual incluyó la obra «La vida es un carnaval». El tema ingresó a las listas de ventas de la revista Billboard y obtuvo reconocimientos de asociaciones de cronistas de espectáculos.
Premiaciones institucionales y reconocimientos póstumos
La Academia de la Grabación otorgó a Celia Cruz múltiples premios Grammy y Latin Grammy, además del galardón a la trayectoria en 2016. En 1994, el presidente estadounidense Bill Clinton le entregó la Medalla Nacional de las Artes en la Casa Blanca.
La intérprete grabó su última producción de estudio, Regalo del alma, poco antes de su fallecimiento ocurrido el 16 de julio de 2003 en Fort Lee, Nueva Jersey. Sus restos descansan en el cementerio Woodlawn, en el distrito del Bronx en Nueva York.
En 2024, la Casa de Moneda de Estados Unidos acuñó una moneda conmemorativa de veinticinco centavos con su efigie, dentro del programa de mujeres destacadas. Instituciones culturales conservan su legado a través de archivos sonoros, museos y reediciones discográficas continuas.






