La historia de la música afrocubana cuenta con figuras cuya influencia transformó el sonido de las orquestas internacionales. Alfredo Armenteros, conocido en el mundo artístico como “Chocolate”, destaca como uno de los trompetistas más influyentes del siglo XX.
El origen del apodo y los primeros años en Ranchuelo
Alfredo Armenteros nació el 4 de abril de 1928 en Ranchuelo, Cuba. Su acercamiento a la música ocurrió de manera fortuita cuando el director de la banda municipal visitó su escuela para reclutar estudiantes. Armenteros aceptó la invitación y comenzó su formación técnica.
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El sobrenombre de “Chocolate” surgió a raíz de una confusión. Según relatos biográficos, una persona lo confundió con un boxeador campeón del mundo de la época. A pesar de no tener relación con el deporte de contacto, el músico adoptó el apodo para su carrera profesional.
Colaboraciones con Arsenio Rodríguez y Benny Moré
A la edad de 19 años, Armenteros ya realizaba sus primeras grabaciones profesionales en Cuba. Su talento lo llevó a integrarse a la agrupación de Arsenio Rodríguez cuando tenía 21 años. Rodríguez es reconocido históricamente por establecer las bases del son moderno.
La migración a Nueva York y la consolidación internacional
Posteriormente, Armenteros trabajó junto a su primo, el cantante Benny Moré. Ambos formaron parte de la denominada “Banda más bailable de Cuba”. En esta etapa, el trompetista consolidó su estilo interpretativo, caracterizado por la precisión técnica y el fraseo del son tradicional.
En 1957, el músico Machito invitó a Armenteros a integrarse a su orquesta en la ciudad de Nueva York. El trompetista aceptó la propuesta y abandonó la isla sin saber que no regresaría a residir en ella. En Estados Unidos, su carrera alcanzó una nueva dimensión.
En la escena neoyorquina, colaboró con figuras de la salsa y el jazz afrocubano como Eddie Palmieri, Larry Harlow y Cachao. Su presencia en las grabaciones garantizaba un sonido distintivo que diferenciaba a las orquestas entre sí.
El legado de la trompeta de plata y sus últimos años
Un elemento constante en la vida de Armenteros fue su instrumento. El músico utilizó la misma trompeta de plata durante más de 60 años de carrera. En diversas entrevistas, el intérprete manifestó que la música era su principal herramienta para enfrentar problemas de salud.
Alfredo “Chocolate” Armenteros falleció el 6 de enero de 2016 a la edad de 87 años en Nueva York, a causa de complicaciones derivadas del cáncer. Su fallecimiento marcó el fin de una era para la trompeta en la música latina.






