¿Cuántos tacos es saludable cenar? El IMSS da la respuesta definitiva

Kenia Espinosa

2026-03-24

Tacos de carne con aguacate acompañados de un recipiente con salsa roja y rodajas de rábano.

El Instituto Mexicano del Seguro Social establece pautas para el consumo saludable de tacos en la cena

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a través de sus programas de nutrición y la estrategia PrevenIMSS, emitió una serie de recomendaciones técnicas para el consumo de tacos durante la noche. El objetivo de estas pautas es orientar a la población sobre la selección de proteínas y métodos de cocción que reduzcan la ingesta de grasas saturadas y calorías totales, factores vinculados al desarrollo de enfermedades metabólicas.

 Orden de tacos con carne picada, cebolla y cilantro servidos en un plato blanco.

De acuerdo con los lineamientos oficiales, la elección del tipo de carne y el proceso de preparación resultan determinantes para mantener un equilibrio nutricional. La institución sugiere priorizar aquellos alimentos que se someten a procesos de cocción al vapor o asados, evitando las preparaciones que implican el uso de aceite o manteca para freír la proteína o la tortilla.

Proteínas recomendadas: Bistec, pollo y opciones al vapor

El análisis nutricional del IMSS destaca cuatro opciones principales como las más adecuadas para la cena: bistec, pollo, cabeza y lengua. Estas variedades presentan un menor índice de grasa en comparación con los cortes derivados del cerdo o embutidos. El bistec y el pollo, cuando se preparan a la plancha o asados, conservan sus propiedades proteicas con un aporte lipídico reducido.

Tacos de carne con cebolla y cilantro servidos en un plato amarillo con una mitad de limón.

En el caso de los tacos de cabeza y lengua, su recomendación se basa en el método de cocción. Estas piezas se procesan técnicamente al vapor, lo que elimina la necesidad de añadir grasas externas durante su elaboración. La lengua de res, en particular, es una de las piezas más solicitadas por los consumidores y se considera una opción viable dentro de un esquema de alimentación controlada, siempre que se respeten las porciones sugeridas.

La composición técnica del taco de cabeza

El taco de cabeza representa una categoría compleja dentro de la gastronomía nacional, ya que agrupa diversas texturas y cortes. Esta preparación incluye piezas como la trompa, el cachete, el nervio, el paladar, los sesos y los ojos. El factor común en todas estas variedades es el uso de vaporeras industriales o artesanales que mantienen la humedad de la carne sin recurrir a la fritura.

Tacos de lengua de res al vapor con salsa verde, cebolla y cilantro picado.

A pesar de ser cocinados al vapor, el IMSS sugiere moderación en piezas específicas como los sesos, debido a su densidad calórica intrínseca. Sin embargo, el resto de los componentes de la cabeza se mantienen como alternativas preferibles frente a los cortes que se sumergen en grasa caliente, conocidos técnicamente como “tacos de fritura”.

Alimentos de consumo limitado: Suadero, pastor y embutidos

En contraposición a las opciones saludables, la autoridad sanitaria identifica al suadero, el pastor, el chorizo y la longaniza como alimentos con alto contenido de grasa. El suadero, por ejemplo, requiere un proceso de confitado en grasa o aceite para alcanzar su textura característica, lo que incrementa significativamente su valor calórico.

 Tacos de pollo deshebrado con trozos de aguacate, cebolla morada y cilantro.

El taco al pastor, aunque es uno de los más consumidos, implica un marinado y una exposición al fuego que suele acompañarse de cortes de carne con mayor porcentaje de grasa para evitar la resequedad en el trompo. Por su parte, el chorizo y la longaniza son embutidos que, por su formulación técnica, contienen una alta proporción de lípidos y sodio, elementos que el IMSS recomienda limitar, especialmente en el horario nocturno cuando el metabolismo basal disminuye.

Porciones y estructura del taco para una cena equilibrada

Más allá del tipo de carne, el IMSS establece límites cuantitativos para evitar el exceso calórico. La recomendación técnica para la cena es no exceder el consumo de dos tacos si se utiliza tortilla de tamaño grande, o un máximo de tres tacos si se emplean tortillas de tamaño pequeño (taqueras).

Tacos de bistec asado con cebolla a la plancha y base de aguacate en tortilla de maíz.

Otro aspecto fundamental en la estructura del taco es la exclusión del queso y la grasa adicional en la tortilla. El queso tipo asadero o manchego, frecuentemente utilizado en las “costras” o “quezadillas”, añade grasas saturadas que alteran el perfil saludable de la proteína original. Asimismo, se recomienda consumir el taco con una sola tortilla, evitando la práctica común de utilizar “copia” (doble tortilla), ya que esto duplica la ingesta de carbohidratos por cada unidad.

El impacto de los complementos en el valor nutricional

La institución también enfatiza el uso de complementos naturales para aumentar el valor nutricional del platillo sin añadir calorías vacías. El uso de cebolla, cilantro y salsas naturales (rojas o verdes) aporta fibra y micronutrientes. Estos elementos, al no contener grasas añadidas, funcionan como potenciadores de sabor que no interfieren con los objetivos de salud pública.

Comal circular con carnes como suadero y longaniza cocinándose en aceite y grasa.

Estas recomendaciones forman parte de un esfuerzo continuo por parte del sector salud para combatir el sobrepeso y la obesidad en la población. Al seguir estas pautas técnicas, los consumidores pueden integrar platillos tradicionales en su dieta nocturna de manera responsable, priorizando la salud cardiovascular y el control de peso sin omitir el consumo de alimentos representativos de la cultura local.

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