“Se Busca”: La historia del disco por el que el FBI llamó a Willie Colón para que quitara su emblema
Para cualquier amante de la salsa, la portada del disco “The Big Break – La Gran Fuga” es inconfundible. Un joven Willie Colón aparece en una ficha policial, como si fuera uno de los criminales más buscados por el FBI. Esta imagen no solo se convirtió en un ícono que muchos tienen enmarcado en sus casas, sino que esconde una historia de estrategia, rebeldía y hasta un pequeño problema con las autoridades de Estados Unidos.
Lanzado en 1971 por el legendario sello Fania Records, este álbum no solo consolidó a Willie Colón y a su cantante, Héctor Lavoe, como las nuevas caras de la salsa dura, sino que su concepto visual fue tan potente que trascendió la música. Detrás de esa foto de “Se Busca” hay un chismecito sabroso que demuestra la audacia de los creadores de la salsa.
Una portada para “robarse” el show
A principios de los años 70, la escena musical de Nueva York estaba llena de grandes orquestas y músicos ya consagrados. Willie Colón y Héctor Lavoe eran unos jóvenes talentosos y con un sonido callejero que empezaba a hacer ruido. Según se cuenta en el video que narra esta historia, el cofundador de Fania, Jerry Masucci, tuvo una idea para que sus artistas se destacaran: presentarlos como unos “gánsteres”, unos tipos rudos del barrio que venían a tomar el control.
La idea era crear una imagen de rebeldía que conectara con la juventud y les ganara terreno a los músicos más veteranos. El encargado de llevar a cabo esta visión fue el director de arte de Fania, Izzy Sanabria, quien diseñó la portada como un auténtico cartel de “WANTED BY FBI”. La estrategia funcionó a la perfección, posicionando al dúo como “los malos” de la salsa, un apodo que Willie Colón adoptaría con orgullo.
Cuando la broma se volvió seria: La llamada del FBI
El diseño de la portada era tan realista que incluía un emblema muy parecido al del Buró Federal de Investigaciones (FBI). Lo que empezó como una jugada de marketing casi se convierte en un problema legal. La leyenda cuenta que, poco después del lanzamiento del disco, Fania Records recibió una comunicación oficial del FBI.
Las autoridades no estaban muy contentas con el uso no autorizado de su insignia en la portada de un disco de salsa. Les pidieron amablemente que retiraran el emblema de futuras impresiones del álbum. Por esta razón, las primeras ediciones de “La Gran Fuga” son piezas de colección muy buscadas, ya que son las únicas que tienen el polémico logo. Las versiones posteriores se imprimieron sin él, dejando una anécdota que demuestra lo lejos que llegó el impacto de esta portada.
La música: El verdadero tesoro de “La Gran Fuga”
Más allá de la historia de su portada, el álbum es una joya musical. En esta producción, Willie Colón demostró su genialidad como arreglista y su interés por explorar nuevos horizontes sonoros. El disco incluye el tema “Ghana’ E”, una pieza con claras influencias de la música africana, mostrando una conexión con las raíces que pocos artistas exploraban en ese momento.
Además, el álbum contiene “Barrunto”, una de las composiciones más sentidas del maestro puertorriqueño Tite Curet Alonso. En la voz de Héctor Lavoe, esta canción se convirtió en un himno al desamor y a los celos en el barrio. Con temas como “Panamá” y “No Cambiaré”, “La Gran Fuga” es un disco redondo, perfecto para el bailador y una pieza fundamental para entender la evolución de la salsa en una de sus épocas más creativas.






