La Orquesta Filarmónica de Puerto Rico programa tributo técnico a El Gran Combo en Santurce
La Orquesta Filarmónica de Puerto Rico (OFPR) confirmó la realización de un programa especial dedicado a la trayectoria de El Gran Combo de Puerto Rico. Este evento, titulado “Filarmónica rinde tributo a El Gran Combo”, se llevará a cabo el próximo sábado 23 de mayo a las 20:30 horas. La sede elegida para esta ejecución técnica es la Sala de Festivales Antonio Paoli, ubicada dentro del Centro de Bellas Artes de Santurce.
La producción representa un esfuerzo de ingeniería musical para integrar el sonido de la “Universidad de la Salsa” con la estructura de una orquesta sinfónica. Bajo la dirección técnica y los arreglos del músico Ángel “Cucco” Peña, la OFPR busca documentar la relevancia del repertorio de El Gran Combo a través de una sonoridad que combina la percusión afroantillana con secciones de cuerdas y maderas de formación clásica.
Detalles del concierto en la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes
La logística del evento establece el inicio de la función a las 8:30 de la noche, permitiendo el acceso al público conforme a los protocolos del recinto. La Sala de Festivales Antonio Paoli cuenta con especificaciones acústicas diseñadas para soportar grandes masas sonoras, lo que facilita la mezcla técnica entre los instrumentos de viento metal característicos de la salsa y la masa de violines, violas y violonchelos de la Filarmónica.

El Centro de Bellas Artes de Santurce funciona como el eje de la actividad cultural en la región, y la elección de este espacio responde a la necesidad de un entorno controlado para la grabación y ejecución de arreglos complejos. La administración del evento informó que la venta de boletos sigue los canales oficiales del teatro, asegurando una distribución estandarizada para los asistentes interesados en este programa de salsa sinfónica.
Arreglos sinfónicos y dirección técnica de Ángel “Cucco” Peña
El proceso de adaptación de las piezas musicales estuvo a cargo de Ángel “Cucco” Peña, cuya formación técnica permite la transición entre géneros populares y académicos. El reto técnico consistió en transcribir las líneas melódicas de temas icónicos como “Arroz con habichuela” y “Brujería” para una orquesta de más de 60 músicos. Peña mantuvo la base rítmica de la clave, elemento esencial para que la música conserve su identidad bailable a pesar del formato filarmónico.

La instrumentación utilizada en este tributo prioriza el equilibrio sonoro. Mientras que la sección de percusión menor (congas, bongo y timbal) marca el tiempo rítmico, las cuerdas filarmónicas asumen roles melódicos que originalmente pertenecen a los pianos o las secciones de vientos de la orquesta de salsa. Esta estructura técnica permite que la audiencia perciba texturas armónicas diferentes a las de las grabaciones de estudio originales.
Trayectoria de El Gran Combo de Puerto Rico y su legado técnico
El Gran Combo de Puerto Rico, fundado en 1962 por Rafael Ithier, se mantiene como la institución de salsa con mayor permanencia en el mercado internacional. Su modelo de gestión musical se basa en una sección de vientos estandarizada y un estilo de interpretación vocal que enfatiza el “soneo” y la coreografía coordinada. La realización de este tributo coincide con la celebración de sus seis décadas de actividad ininterrumpida en la industria discográfica.
Desde una perspectiva técnica, la música de El Gran Combo se caracteriza por arreglos que favorecen la claridad melódica y un ritmo constante. Estas características facilitaron su transcripción para la Orquesta Filarmónica de Puerto Rico. La agrupación ha recibido múltiples reconocimientos, incluyendo premios Grammy y Latin Grammy, lo que otorga a su catálogo un valor patrimonial que justifica su interpretación por organismos sinfónicos de alto nivel profesional.
Participación de los vocalistas originales en el formato sinfónico
La ejecución vocal de Jerry Rivas, Anthony García y Joselito Hernández constituye un componente técnico esencial del programa. Los cantantes ajustaron su proyección de voz para interactuar con una orquesta de mayor volumen sonoro que el septeto o la orquesta de salsa convencional. El repertorio seleccionado para la noche del 23 de mayo incluye piezas que documentan la evolución del grupo, permitiendo un recorrido histórico por su discografía.

Técnicamente, la inclusión de las voces originales garantiza la fidelidad del tributo. La interacción entre los vocalistas y el director Ángel “Cucco” Peña permite que las improvisaciones características de la salsa se integren en los espacios orquestales diseñados para tal fin. Este formato de concierto demuestra la viabilidad técnica de la salsa como un género apto para la orquestación sinfónica, elevando la percepción del género en salas de concierto internacionales.






