Totó la Momposina y “La Candela Viva”: La historia del himno que llevó el folclor colombiano al mundo
La música tradicional del Caribe colombiano tiene en Totó la Momposina a una de sus máximas exponentes. Su interpretación del tema “La Candela Viva” se ha consolidado como un referente global de los ritmos ancestrales, fusionando la tambora, la gaita y el canto. Sin embargo, el origen de esta canción se remonta a un suceso trágico ocurrido en 1923, el cual fue narrado inicialmente por el compositor Eriberto Pretel Medina y posteriormente internacionalizado por la voz de Totó.
El origen histórico de “La Candela Viva”
La narrativa de la canción tiene su raíz en un incendio devastador ocurrido el 14 de febrero de 1923 en el municipio de Chimichagua, Cesar. De acuerdo con los registros históricos, una chispa encendida en un horno de barro provocó un siniestro que destruyó más de 100 viviendas en la localidad. Eriberto Pretel Medina, testigo directo del desastre, compuso un aire de tambora para relatar lo sucedido, titulándolo originalmente como “La Candela Viva”.
Durante décadas, la pieza musical fue interpretada en los pueblos de la región sin que se conociera ampliamente su autoría. En los años 50, el acordeonista Alejo Durán grabó una versión del tema, lo que llevó a muchos a creer que él era el autor original. No obstante, la investigación musicológica ha acreditado a Pretel Medina como el creador de la letra y la melodía base que describe la fuerza destructiva del fuego en el Caribe.
Totó la Momposina: Una vida dedicada al folclor
Sonia Bazanta Vides, conocida artísticamente como Totó la Momposina, nació en 1940 en Talaigua Nuevo, Bolívar. Creció en un entorno familiar profundamente vinculado a la música; su madre era bailadora y su padre músico. Desde joven, Totó se dedicó a recorrer los pueblos del Caribe colombiano para investigar y rescatar ritmos que se encontraban en riesgo de desaparecer, como el bullerengue, la chalupa y el porro.
Su formación académica incluyó estudios de música y danza en la Universidad Nacional de Colombia y, posteriormente, en la Sorbona de París. Esta combinación de conocimiento empírico y académico le permitió proyectar el folclor colombiano con una calidad técnica que captó la atención de la industria internacional. En 1982, Totó acompañó a Gabriel García Márquez en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de Literatura en Estocolmo, interpretando ritmos tradicionales ante una audiencia global.
El salto internacional con Peter Gabriel y Real World Studios
El reconocimiento definitivo de Totó la Momposina en el mercado mundial ocurrió en la década de los 90. En 1991, el músico británico Peter Gabriel la invitó a participar en el festival WOMAD y, posteriormente, a grabar en sus estudios Real World. De estas sesiones surgió el álbum La Candela Viva (1993), producido por Phil Stanton.
Este disco es considerado una pieza clave para la difusión de la música folclórica colombiana en el mundo. La versión de “La Candela Viva” incluida en este material destaca por la potencia vocal de Totó y la precisión rítmica de los tambores, logrando una sonoridad que respeta la tradición pero se adapta a los estándares de producción contemporáneos. El éxito del álbum permitió que Totó realizara giras por Europa, Asia y América, posicionando a la cumbia y la tambora en escenarios de alto perfil.
Reconocimientos y legado cultural
A lo largo de su trayectoria, Totó la Momposina ha recibido numerosos galardones, destacando el Latin Grammy a la Excelencia Musical en 2013. Su labor ha sido fundamental para que las nuevas generaciones de artistas colombianos y latinoamericanos valoren sus raíces musicales. En 2022, la artista anunció su retiro de los escenarios, dejando un legado vivo que continúan sus hijos y nietos a través de la preservación de sus métodos de enseñanza y ejecución.
La vigencia de los ritmos del Caribe
La música de Totó la Momposina sigue presente en las plataformas digitales, donde el 76% del tráfico proviene de dispositivos móviles. Las redes sociales han facilitado que fragmentos de sus presentaciones se vuelvan virales, conectando con audiencias jóvenes que buscan autenticidad en las propuestas musicales. La cumbia y el bullerengue, bajo la influencia de Totó, han trascendido las fronteras geográficas para convertirse en un patrimonio compartido por toda América Latina.
La preservación de la historia detrás de temas como “La Candela Viva” asegura que el valor cultural de la música tropical no se pierda. El trabajo de investigación y difusión realizado por Totó la Momposina durante más de seis décadas ha permitido que el sonido de los tambores y las gaitas del Caribe colombiano sea respetado y admirado a nivel internacional, reafirmando que la música tradicional es un ente vivo que evoluciona sin olvidar su origen.






