Tite Curet Alonso: El autor detrás de los grandes éxitos de la salsa
Catalino Curet Alonso, conocido en el mundo artístico como Tite Curet Alonso, nació el 12 de febrero de 1926 en el barrio de Guayama, Puerto Rico. Su formación inicial ocurrió en un entorno familiar donde la música y las letras estaban presentes; su madre ejercía el oficio de costurera y su padre se desempeñaba como trombonista y profesor de español. Tras la separación de sus progenitores, Curet Alonso se trasladó al sector de Santurce, en San Juan, lugar que definió su perspectiva social y creativa.
En Santurce, el compositor observó las condiciones de vida de la población afrocaribeña. Las vivencias relacionadas con la escasez de recursos y la diferenciación social en la zona influyeron en su producción lírica. Sus primeras composiciones se centraron en relatar la cotidianidad del ciudadano puertorriqueño, integrando elementos de la cultura popular y la identidad caribeña en sus textos.
Origen y primeros años de Catalino Curet Alonso
La trayectoria profesional de Tite Curet Alonso no comenzó directamente en la música a tiempo completo. Durante gran parte de su vida, trabajó en el Servicio Postal de los Estados Unidos, empleo que mantuvo incluso cuando sus canciones ya encabezaban las listas de popularidad. Esta estabilidad laboral le permitió observar de cerca las historias de la gente común, las cuales transformó en crónicas musicales.
Su primera composición destacada fue “El gran tirano”, una pieza escrita originalmente para el bolerista Roberto Ledesma. Sin embargo, la obra alcanzó el reconocimiento masivo bajo el título de “La tirana”, interpretada por la cantante cubana La Lupe. Este evento marcó el inicio de una colaboración prolífica con diversos artistas del género salsa y otros ritmos tropicales.
Artistas que interpretaron las letras de Tite Curet Alonso
La capacidad narrativa de Curet Alonso lo llevó a escribir más de dos mil canciones. Sus letras fueron fundamentales para consolidar las carreras de figuras centrales de la salsa. Entre los intérpretes que grabaron sus temas se encuentran Celia Cruz, Héctor Lavoe, Willie Colón y Rubén Blades. También colaboró con Ismael Miranda, Tito Puente, Tito Rodríguez y Ray Barretto.
Otros artistas que integraron composiciones de Tite Curet en su repertorio fueron Roberto Roena, Ismael Rivera, Frankie Ruiz y Willie Rosario. La versatilidad de sus letras permitió que fueran adaptadas a diferentes estilos, desde el bolero hasta la salsa brava. Temas como “Periódico de ayer”, interpretado por Héctor Lavoe, y “Anacaona”, en la voz de Cheo Feliciano, se convirtieron en piezas de referencia para el género.
El conflicto legal por los derechos de autor de sus canciones
A pesar del éxito comercial de sus obras, Tite Curet Alonso enfrentó dificultades legales relacionadas con la administración de sus derechos de autor. Durante casi tres décadas, una disputa legal impidió que muchas de sus canciones se transmitieran en las emisoras de radio de Puerto Rico. Este conflicto surgió a raíz de contratos firmados con editoras musicales que limitaron el acceso del compositor a las regalías generadas por sus éxitos.
Esta situación afectó la estabilidad económica del autor en sus últimos años. Diversas fuentes señalan que el compositor vivió con recursos limitados debido a la imposibilidad de cobrar lo correspondiente por la difusión de su catálogo musical. El litigio se resolvió años después de su fallecimiento, permitiendo que su música volviera a sonar libremente en los medios de comunicación.
El legado musical en la historia de la salsa
Tite Curet Alonso falleció el 5 de agosto de 2003 en Baltimore, Maryland, a causa de un paro respiratorio. Sus restos fueron trasladados a Puerto Rico, donde recibió homenajes por parte de la comunidad musical y el público en general. Su obra es considerada una crónica social del Caribe, pues sus letras abordaron temas como la justicia, el amor, la marginación y la esperanza.
La influencia de Curet Alonso permanece en las nuevas generaciones de músicos que retoman sus composiciones. Su habilidad para sintetizar la experiencia humana en canciones de tres o cuatro minutos le otorgó un lugar en la historia de la música tropical. Sus temas continúan presentes en el repertorio de orquestas de salsa en todo el mundo, manteniendo vigente el relato de la vida cotidiana que él plasmó en papel.






