Técnicas para “dar el avionazo”: Una herramienta para la salud emocional y la convivencia
En la dinámica social de la Ciudad de México y la zona metropolitana, la interacción con diversas personalidades es una constante. En ocasiones, las personas se enfrentan a conversaciones agotadoras, monólogos interminables o comentarios que buscan generar conflicto. En la cultura popular mexicana, existe el término “dar el avionazo”, que consiste en aparentar que se presta atención a alguien mientras, internamente, se decide no involucrarse emocionalmente en el discurso del otro. Aunque el término suele usarse con humor, desde la perspectiva de la salud emocional, representa una técnica de protección ante el desgaste mental.
¿Qué implica “dar el avionazo” en la comunicación asertiva?
La comunicación asertiva busca un equilibrio entre expresar las propias ideas y respetar las ajenas. Sin embargo, existen situaciones donde el interlocutor no permite un diálogo bidireccional. En estos casos, el “avionazo” funciona como un mecanismo de defensa pasiva. No se trata de una agresión, sino de una gestión del tiempo y la energía personal. Para las mujeres que desempeñan múltiples roles en el hogar y el trabajo, esta herramienta permite filtrar información que no aporta valor o que resulta tóxica.

El objetivo principal de esta técnica es evitar la confrontación directa cuando se detecta que el interlocutor no busca un acuerdo, sino simplemente imponer una idea o descargar frustraciones. Al no alimentar la discusión con argumentos, la intensidad del conflicto disminuye. Esta práctica contribuye a mantener la estabilidad emocional, especialmente en entornos donde la convivencia es obligatoria, como en la familia o el lugar de trabajo.
Técnicas prácticas para ignorar de forma cortés
Existen métodos específicos para aplicar esta técnica sin faltar al respeto y manteniendo la fluidez de la convivencia. La clave reside en la neutralidad de las respuestas y el manejo del lenguaje corporal.

- Respuestas neutras y breves: El uso de frases como “entiendo”, “ya veo”, “qué cosa” o “mira nada más” permite que la otra persona sienta que fue escuchada sin que el receptor se comprometa con una opinión. Estas respuestas no ofrecen puntos de apoyo para que la conversación se extienda o se torne agresiva.
- La técnica del “disco rayado”: Consiste en repetir una postura de manera calmada y constante. Si alguien intenta forzar una decisión o una opinión, responder con la misma frase neutra agota la insistencia del interlocutor sin necesidad de elevar el tono de voz.
- Manejo del contacto visual: Mantener un contacto visual intermitente, en lugar de uno fijo y profundo, comunica que se está presente pero no totalmente involucrado en el tema. Esto reduce la presión emocional de la charla.
El impacto del “avionazo” en la salud mental
El desgaste emocional ocurre cuando una persona se involucra en todas las batallas que se le presentan. Sumar conflictos interpersonales innecesarios afecta la calidad del sueño y el estado de ánimo general.

Al decidir qué conversaciones merecen atención real y cuáles solo requieren un “avionazo”, la persona retoma el control sobre su entorno mental. Esta selección consciente previene la fatiga por compasión y el agotamiento psicológico. La salud mental se fortalece cuando se reconoce que no todas las opiniones ajenas requieren una respuesta o una validación profunda.
Cómo poner límites sin generar resentimiento
Poner límites es una de las tareas más difíciles en la vida cotidiana. El “avionazo” es un límite sutil. Sin embargo, existen momentos donde es necesario ser más directa. La transición entre ignorar cortésmente y establecer un límite claro debe ser gradual.

Si la técnica del avionazo no detiene una conducta molesta, se recomienda utilizar la técnica del “yo siento”. Por ejemplo: “Siento que este tema nos está quitando mucho tiempo, ¿qué te parece si hablamos de otra cosa?”. Esta estructura desplaza el foco del conflicto de la otra persona hacia la propia necesidad de bienestar, lo que suele ser menos confrontativo.
La importancia de la empatía selectiva
No todas las conversaciones largas o difíciles deben ser ignoradas. La empatía es fundamental para la cohesión familiar y social. El reto consiste en distinguir entre una persona que necesita apoyo emocional y alguien que utiliza la conversación como una herramienta de control o desahogo destructivo.
La observación es la mejor guía. Si la interacción deja una sensación de vacío o irritabilidad constante, es una señal de que la técnica del “avionazo” es necesaria. Por el contrario, si existe una construcción mutua, la escucha activa debe prevalecer. La salud emocional depende de esta capacidad de discernimiento para proteger el espacio personal y familiar.






