Ramón Rojo, fundador de Sonido La Changa, relató los inicios de su trayectoria en el ambiente sonidero de la Ciudad de México. Antes de consolidarse como un referente de la música tropical, Ramón se desempeñaba como comerciante en el barrio de Tepito. Su incursión en el mundo de los equipos de audio y la selección musical ocurrió de manera fortuita debido a un negocio familiar relacionado con la venta de discos de vinilo.
La historia comenzó cuando los tíos de Ramón adquirieron un lote de discos que no lograron vender entre los clientes del mercado. Ante la falta de salida comercial del material, Ramón decidió utilizar la música para atraer la atención de los transeúntes. Para lograrlo, solicitó el apoyo de Guadalupe Reyes Salazar, conocida como “La Socia”, quien es reconocida como la primera mujer sonidera en la historia de Tepito.
“La Socia” prestó a Rojo un amplificador, el cual conectó a un bafle que ya formaba parte de su puesto comercial. Al reproducir los discos, las personas que caminaban por la zona comenzaron a interesarse no solo por la compra de los acetatos, sino por el equipo de sonido que amenizaba el lugar. Este evento marcó el primer contacto directo de Ramón Rojo con la difusión musical masiva en espacios públicos.
El primer contrato de Sonido La Changa
El paso de la venta de discos a la prestación de servicios para eventos sociales ocurrió tras la petición de una cliente. Una mujer que transitaba por el mercado de Tepito cuestionó a Ramón sobre la posibilidad de alquilar su equipo de sonido. La solicitud consistía en amenizar una fiesta de tres años programada para un día sábado.
Ramón Rojo aceptó la propuesta, lo que representó su primer contrato formal como sonidero. A partir de ese momento, la demanda de sus servicios aumentó, lo que permitió la expansión de su equipo técnico y la definición de su estilo musical. El nombre de Sonido La Changa surgió posteriormente, inspirado en un personaje de una radionovela de la época, consolidando una identidad que persiste hasta la actualidad.
La trayectoria de Ramón se vincula estrechamente con la evolución del movimiento sonidero en México. Este fenómeno cultural combina la reproducción de ritmos como la cumbia y la salsa con la interacción constante con el público a través de saludos y mensajes grabados. La participación de figuras como “La Socia” fue fundamental para establecer las bases técnicas y sociales de este oficio en los barrios populares.
El impacto cultural del movimiento sonidero
El movimiento sonidero, nacido en colonias como Tepito, San Juan de Aragón y el Peñón de los Baños, funciona como un mecanismo de cohesión social. Ramón Rojo destaca que su formación como comerciante le brindó las herramientas para entender el gusto del público y seleccionar los temas que marcarían la identidad de su sonido.
En la actualidad, Sonido La Changa realiza presentaciones en diversos escenarios nacionales e internacionales. La historia de sus inicios en Tepito forma parte del registro documental sobre la música popular en la capital mexicana. La transición de un puesto de discos a una estructura de entretenimiento masivo refleja los cambios en las formas de consumo cultural en los sectores urbanos desde la década de 1960.






