4 solos de saxofón en la salsa que te erizan la piel desde el primer segundo
La salsa tiene el poder de cambiarnos el ánimo en un instante. Ya sea que vayas en el microbús rumbo al trabajo, estés haciendo el quehacer en casa o disfrutando de una fiesta familiar el fin de semana, hay canciones que se reconocen desde la primera nota. Y aunque la percusión y el piano son fundamentales, existe un instrumento que aporta un toque de sensualidad y elegancia inigualable: el saxofón.
En el vasto universo de la música tropical, existen temas que no necesitan presentación, pues sus introducciones instrumentales se han grabado en la memoria colectiva. Recientemente, expertos y melómanos han destacado cuatro piezas fundamentales donde el saxofón no es solo un acompañamiento, sino el protagonista que abre el telón para grandes historias de amor y desamor.
A continuación, presentamos un recorrido por cuatro de los mejores solos de saxofón que dan inicio a canciones emblemáticas de la salsa, piezas que seguramente has bailado o cantado a todo pulmón.
La magia de Glenn Monroig y Bob Franceschini
En la cuarta posición de este conteo musical se encuentra una joya que quizás los oídos más exigentes reconozcan de inmediato. Se trata del tema “Segundo a Segundo”, interpretado por el cantautor puertorriqueño Glenn Monroig. Esta canción forma parte de su producción discográfica titulada Rumbo a la Rumba.
Lo que hace especial a esta pieza es la ejecución magistral del saxofonista Bob Franceschini. Su interpretación al inicio del tema logra transmitir una atmósfera íntima y sofisticada, preparando el terreno para la letra romántica que caracteriza el estilo de Monroig. Es un ejemplo perfecto de cómo el saxofón puede dialogar con la voz humana y elevar la calidad de una composición salsera.
La conciencia de Gilberto Santa Rosa
Si hablamos de salsa romántica, es imposible no mencionar al “Caballero de la Salsa”, Gilberto Santa Rosa. En el tercer lugar destaca uno de sus éxitos más grandes: “La Conciencia”. Este tema se desprende del álbum Perspectiva, lanzado en una época dorada para el género.
La introducción de esta canción es inconfundible. El saxofón entra con una melodía que evoca melancolía y reflexión, justo antes de que Santa Rosa comience su famoso diálogo interno entre la conciencia y el corazón. El arreglo musical de esta pieza es un referente en la industria, demostrando cómo un instrumento de viento puede narrar la mitad de la historia antes de que se cante la primera palabra.
La fuerza de Willie Colón y Furito Ríos
En el segundo puesto encontramos a una leyenda viviente: Willie Colón. Conocido por su estilo único y sus letras con contenido social y urbano, Colón también ha regalado temas de gran riqueza instrumental. Del álbum Hecho en Puerto Rico, resalta la canción “Cueste lo que Cueste”.
Aquí, el crédito del impresionante solo de saxofón se lo lleva el músico puertorriqueño Furito Ríos. Su ejecución es potente y llena de sabor, capturando la esencia de la salsa brava pero con una limpieza técnica impecable. Este inicio instrumental inyecta energía inmediata, invitando al oyente a la pista de baile desde los primeros compases. Es una muestra de la excelencia musical que siempre ha rodeado a las producciones de Willie Colón.
El Gran Combo y el sello de Freddy Miranda
Finalmente, en la primera posición, se ubica la “Universidad de la Salsa”: El Gran Combo de Puerto Rico. No hay fiesta en México donde no suene esta agrupación. De su producción Ámame, la canción homónima “Ámame” se lleva los honores.
El encargado de dar vida a este inolvidable solo es el maestro Freddy Miranda. Su saxofón marca la pauta con un sonido brillante y festivo que define la identidad del Gran Combo. Es una introducción que funciona como un llamado a la alegría; apenas suena, los pies comienzan a moverse solos. La destreza de Miranda en este tema confirma por qué esta orquesta se mantiene vigente y en el gusto del público generación tras generación.
Estos cuatro ejemplos nos recuerdan que la salsa es una orquestación compleja donde cada músico juega un papel vital. La próxima vez que escuches estos temas en la radio o en tu lista de reproducción, presta atención a esos primeros segundos donde el saxofón es el rey.






