El terrorífico origen de “salvado por la campana” que muy pocos conocen

Kenia Espinosa

2026-01-21

Pintura "El Entierro Prematuro" de Antoine Wiertz que ilustra el miedo a ser enterrado vivo, tema central de la tafofobia y del cuento de Poe.

“Salvado por la campana”: La leyenda de los ataúdes para no ser enterrado vivo y cómo superar tus miedos

Seguramente has usado la frase “salvado por la campana” para referirte a ese momento en que te libras de una situación incómoda justo a tiempo. Pero, ¿alguna vez te has preguntado de dónde viene? Una de las leyendas más extendidas nos transporta a una época en la que el mayor miedo de la gente no era a la muerte, sino a ser enterrado vivo por error. Una historia que, además de curiosa, nos deja una lección sobre cómo enfrentar nuestros peores temores.

¿Por qué la gente temía ser enterrada viva?

En los siglos XVIII y XIX, los conocimientos médicos no eran tan avanzados como ahora. Enfermedades como la catalepsia podían dejar a una persona en un estado de parálisis total, con la respiración y el pulso tan débiles que era casi imposible detectarlos. Por esta razón, no era raro que alguien fuera declarado muerto por error y, lamentablemente, sepultado antes de tiempo.

 Mujer con expresión de pánico al ser enterrada viva, mirando desde un ataúd mientras cae tierra, representando la claustrofobia y el miedo.

Este pánico colectivo, conocido médicamente como tafofobia (miedo a ser enterrado vivo), se extendió por toda Europa y América. La gente vivía con la angustia de despertar dentro de un ataúd, en completa oscuridad y sin poder escapar. Este temor era tan real que incluso personalidades famosas como George Washington pidieron explícitamente que no los enterraran hasta varios días después de su fallecimiento, para estar seguros.

Ataúdes de seguridad: La solución para no morir dos veces

Ante este miedo generalizado, la creatividad y la necesidad dieron lugar a los llamados “ataúdes de seguridad”. Estos féretros estaban equipados con mecanismos para que la persona, en caso de despertar, pudiera alertar al exterior. El sistema más popular consistía en una cuerda que iba desde la mano del “difunto” hasta una campanita en la superficie, junto a la tumba.

Persona dentro de un ataúd de seguridad intentando tocar la campana, de donde surge la leyenda de la frase 'salvado por la campana'.

Si la persona despertaba, solo tenía que jalar la cuerda para hacer sonar la campana y avisar al vigilante del cementerio. De esta manera, podía ser rescatada. Es de esta práctica de donde surge la creencia popular de que se origina la frase “salvado por la campana”. Aunque muchos historiadores señalan que el origen más probable de la expresión viene del boxeo (cuando un peleador es salvado de un noqueo por la campana que finaliza el round), la leyenda de los ataúdes sigue siendo una historia fascinante.

Edgar Allan Poe y el cuento que explora nuestro peor miedo

Este terror no solo existió en la vida real, sino que también inspiró a la literatura. El maestro del terror, Edgar Allan Poe, escribió un cuento llamado “El Entierro Prematuro”. La historia trata sobre un hombre que sufre de catalepsia y vive obsesionado con la idea de ser enterrado vivo.

 Ilustración en blanco y negro del rostro de una persona en pánico, representando el terror de la tafofobia o el miedo a ser enterrado vivo.

Su miedo es tan grande que diseña su propio ataúd de seguridad con todo tipo de mecanismos: una campana, un sistema para abrirlo desde adentro y hasta un tubo para respirar. Sin embargo, un día despierta en una caja de madera, en total oscuridad, sintiendo el olor a tierra húmeda. Entra en pánico al darse cuenta de que lo enterraron en un ataúd común y que todos sus inventos no sirvieron de nada. Grita y lucha desesperadamente hasta que, de repente, se da cuenta de algo: no está bajo tierra, sino en la pequeña cabina de un barco en el que se había quedado dormido durante una tormenta.

La lección final: ¿Y si enfrentar tu miedo fuera la solución?

Lo más interesante del cuento de Poe no es el susto, sino lo que pasa después. Al haber vivido, aunque fuera en su imaginación, su peor pesadilla, el protagonista se cura de su fobia. Se da cuenta de que el terror real no era tan insuperable como pensaba y que la angustia constante le estaba arruinando la vida.

Pintura "El Entierro Prematuro" de Antoine Wiertz que ilustra el miedo a ser enterrado vivo, tema central de la tafofobia y del cuento de Poe.

Esta historia nos deja una lección muy valiosa. Muchas veces, el miedo a que algo malo pase nos paraliza más que el problema en sí. Le damos vueltas en la cabeza, imaginamos los peores escenarios y dejamos que la ansiedad nos consuma. Sin embargo, como le pasó al personaje de Poe, a veces enfrentar ese miedo, aunque sea en una situación controlada o simplemente hablando de él, le quita poder. Al vivirlo, nos damos cuenta de que somos más fuertes de lo que creíamos y que podemos superarlo. Así que la próxima vez que escuches la frase “salvado por la campana”, recuerda que, más allá de la leyenda, el verdadero rescate es atrevernos a enfrentar aquello que nos asusta.

Logo Sabrosita
ESCUCHA LA RADIO EN VIVO AHORA
X
Loading...