Salsa Mbalax: La conexión histórica entre Senegal, Cuba y el Bronx que transformó el ritmo
La música salsa posee una historia global que trasciende las fronteras del Caribe y Nueva York. Un video reciente difundido en plataformas digitales expone el origen de la “Salsa Mbalax”, un subgénero que fusiona los ritmos tradicionales de África Occidental con los sonidos afroantillanos. Este estilo musical demuestra cómo la historia política y los movimientos migratorios influyeron directamente en lo que hoy se baila en las pistas de baile.
El material audiovisual explica que el término “Mbalax” se traduce al español como “ritmo”. Este género es originario de Senegal y Gambia. Su estructura combina la voz y las percusiones tradicionales de la región, como el sabar, con elementos occidentales del jazz, soul, funk y pop. Sin embargo, el componente distintivo radica en la integración de ritmos afrocubanos, creando una mezcla sonora única.
La llegada de los ritmos cubanos a África durante la guerra
El video detalla un contexto histórico específico para entender esta fusión. Durante la Segunda Guerra Mundial, Senegal se encontraba bajo el régimen francés de Vichy. En ese periodo, el país africano albergó a colonialistas franceses que viajaban desde Cuba. Estos viajeros llevaron consigo discos de vinilo que contenían géneros como el bolero, la guaracha, la rumba, el mambo y el cha-cha-chá.
En los campamentos y hoteles de lujo de la época, estos ritmos comenzaron a sonar con frecuencia. La población local de Senegal escuchó estas melodías y se identificó con ellas debido a la raíz rítmica común. Al finalizar la guerra, los establecimientos exclusivos cerraron, pero la música encontró un nuevo espacio. Pequeños bares surgieron para atender a los trabajadores del puerto, lugares donde los músicos locales comenzaron a experimentar y replicar los sonidos caribeños.
El impacto de la Revolución Cubana y el cambio de mercado
A finales de la década de 1950, ocurrieron dos eventos políticos simultáneos que cambiaron el flujo de la música. Por un lado, Senegal logró su independencia; por el otro, triunfó la Revolución en Cuba. El video señala que la nacionalización de las compañías discográficas en la isla caribeña detuvo las exportaciones directas de música tropical hacia África.
Este bloqueo comercial no eliminó el gusto por el género en Senegal. La distribución de la música cambió de origen. Los sellos discográficos asentados en Miami y Nueva York, como Seeco, Alegre y Tico, comenzaron a enviar sus producciones al continente africano. En este punto, el sonido ya no era puramente cubano tradicional, sino que incorporaba el estilo “salsero” que se gestaba en los barrios latinos del Bronx y Manhattan, impulsado por la migración puertorriqueña y dominicana.
Johnny Pacheco y la consolidación del movimiento en 1964
Aunque ya existían grupos locales que cantaban en idioma wólof o francés sobre bases latinas, el video marca el año 1964 como un punto de inflexión. El músico dominicano Johnny Pacheco y su Charanga se presentaron en el Stadium Liberté de Dakar. Este concierto consolidó el movimiento de la salsa en la región.
La recepción del público senegalés impactó al músico. Como respuesta a esta acogida, Pacheco incluyó en su álbum Cañonazo el tema titulado “Dakar Punto Final”. Este gesto fortaleció el vínculo entre la escena de Nueva York y los músicos africanos. Posteriormente, Pacheco fundaría la Fania All Stars junto a Jerry Masucci, llevando la salsa a un nivel global.
El legado de la Salsa Mbalax y sus exponentes
El intercambio cultural motivó a las agrupaciones africanas a desarrollar su propia esencia salsera. El video menciona a artistas destacados como Laba Sosseh, quien se convirtió en un referente del género. También resalta a bandas como Africando, Super Cayor y Le Sabador, cuyos trabajos son reconocidos por los coleccionistas y amantes de la salsa fuera de África.
La Salsa Mbalax se caracteriza por equilibrar las lecciones de los grandes salseros puertorriqueños y neoyorquinos con la identidad senegalesa. El narrador del video concluye que este fenómeno funciona como un “efecto Doppler” musical: los ritmos salieron de África, evolucionaron en el Caribe y Nueva York, y regresaron al continente africano para transformarse nuevamente, manteniendo siempre su conexión de raíz.






