Rosaura Zapata: La historia de la mujer que fundó el primer jardín de niños en México
La educación preescolar en México tiene un origen definido en la trayectoria de Rosaura Zapata Cano. Esta educadora mexicana dedicó más de 50 años de su vida al desarrollo y consolidación de los jardines de niños en el país. Su labor permitió que el sistema educativo nacional integrara la etapa previa a la primaria como un derecho para la infancia mexicana, transformando la dinámica familiar y escolar desde principios del siglo XX.
Rosaura Zapata y la creación del primer jardín de niños en México
En el año 1904, Rosaura Zapata fundó el primer jardín de niños en la Ciudad de México, bajo el nombre de “Enrique Pestalozzi”. Este hecho marcó el inicio formal de la educación preescolar en el país. Antes de esta iniciativa, la atención a menores de seis años no contaba con una estructura pedagógica oficial ni con espacios diseñados específicamente para su desarrollo cognitivo y social.
Zapata Cano nació en La Paz, Baja California Sur, el 23 de octubre de 1876. Realizó sus estudios en la Escuela Normal de Profesores de la Ciudad de México, donde obtuvo su título en 1898. Su interés por la educación temprana la llevó a realizar viajes de estudio a San Francisco y Nueva York, en Estados Unidos, así como a diversos países de Europa, entre ellos Alemania, Francia, Suiza y Bélgica. En estos lugares conoció los métodos pedagógicos de Friedrich Fröbel y Johann Heinrich Pestalozzi, los cuales adaptó al contexto mexicano.
La trayectoria de la educadora que transformó el preescolar
La labor de Rosaura Zapata no se limitó a la fundación de escuelas. Durante su carrera, ocupó cargos de relevancia en la Secretaría de Educación Pública (SEP). En 1928, recibió el nombramiento de inspectora general de los Jardines de Niños de la República. Desde esta posición, impulsó la creación de nuevos planteles en diversas entidades federativas, incluyendo zonas que hoy corresponden a municipios con alta densidad poblacional como Ecatepec, Naucalpan y Nezahualcóyotl.
El enfoque pedagógico que promovió Zapata se basaba en el juego, el canto y el contacto con la naturaleza como herramientas de aprendizaje. Esta metodología buscaba el desarrollo integral de los menores, fomentando su autonomía y habilidades sociales. Además de su trabajo administrativo y docente, fue autora de diversas obras técnicas y cuentos para niños, consolidando una base teórica para las futuras generaciones de educadoras.
El reconocimiento del Senado: La Medalla Belisario Domínguez de 1954
El impacto de su trabajo en la sociedad mexicana recibió el máximo reconocimiento civil que otorga el Estado. En 1954, el Senado de la República otorgó a Rosaura Zapata la Medalla de Honor Belisario Domínguez. Con este acto, Zapata se convirtió en la primera persona en la historia de México en recibir esta presea, la cual reconoce a los ciudadanos que se distinguen por su servicio a la patria o a la humanidad.
Este galardón subrayó la importancia de la educación preescolar como un pilar del desarrollo nacional. La entrega de la medalla ocurrió en un contexto donde el sistema educativo buscaba expandirse para cubrir las necesidades de una población en crecimiento. Rosaura Zapata continuó su labor educativa hasta su fallecimiento en la Ciudad de México el 23 de julio de 1963. Sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres, un espacio destinado a quienes han dejado un legado significativo en la historia del país.






