¡Histórico! Tus mascotas ya son “seres sintientes” ante la Constitución: ¿Qué significa esto?
México vive un momento decisivo en la forma en que nos relacionamos con los animales. El Senado de la República aprobó por unanimidad una reforma constitucional que transforma la situación legal de perros, gatos y otras especies en el país. Con 117 votos a favor, los legisladores modificaron los artículos 3, 4 y 73 de la Constitución Política para reconocer a los animales como “seres sintientes”.

Este cambio representa un avance fundamental. Hasta ahora, la ley trataba a los animales, en muchos aspectos, como objetos o propiedades. Con esta modificación, el Estado mexicano reconoce oficialmente que son criaturas capaces de experimentar dolor, sufrimiento, pero también bienestar y emociones.
¿Qué cambia con la reforma de “seres sintientes”?
El concepto de “sintiencia” no es solo una palabra nueva en la ley; tiene implicaciones prácticas. Al modificar el artículo 4, el Estado asume la obligación de garantizar la protección, el trato adecuado, la conservación y el cuidado de los animales. Esto significa que el bienestar animal deja de ser una cuestión de buena voluntad para convertirse en un mandato constitucional.

Las autoridades federales ahora tienen la facultad y el deber de expedir leyes generales que sancionen el maltrato. Esto busca homologar las sanciones en todo el país, pues anteriormente cada estado decidía cómo y cuánto castigar estas acciones, lo que generaba vacíos legales.
Educación desde la infancia: El cambio en las aulas
Uno de los puntos más relevantes para las madres y padres de familia se encuentra en la modificación al artículo 3 constitucional. La reforma establece que los planes y programas de estudio en las escuelas deberán incluir contenidos sobre la protección y el respeto a los animales.

Esto implica que las nuevas generaciones recibirán formación oficial sobre el trato digno a la fauna desde la educación básica. El objetivo es combatir el problema desde la raíz, fomentando una cultura de empatía y responsabilidad que reduzca los índices de abandono y crueldad en el futuro.
La realidad del maltrato en México
Esta reforma llega en un contexto urgente. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y organizaciones civiles, México ocupa el tercer lugar a nivel mundial en maltrato animal y el primero en América Latina. Se estima que 7 de cada 10 animales domésticos sufren algún tipo de maltrato y que el 70% de los perros en el país se encuentran en situación de calle.

El reconocimiento constitucional busca revertir estas cifras. Al elevar la protección animal al máximo nivel legal, se facilitará que las fiscalías y jueces actúen con mayor firmeza ante denuncias de abandono, golpes o negligencia.
¿Qué sigue después de la aprobación?
Tras la aprobación en el Senado y su paso por los congresos locales, el siguiente paso es la creación de la legislación secundaria. El Congreso tiene un plazo (generalmente de 180 días tras la publicación) para expedir la “Ley General de Protección y Bienestar Animal”.
Esta nueva ley detallará las prohibiciones específicas, como el uso de animales silvestres en espectáculos con fines de lucro y las normas para la crianza y comercialización. También definirá las sanciones exactas y los mecanismos para que los ciudadanos puedan denunciar de manera efectiva.

Por ahora, estados como la Ciudad de México y Baja California ya han avanzado en sus códigos locales bajo esta visión, pero la reforma federal obliga a que todas las entidades federativas alineen sus leyes para garantizar un trato digno acorde a la naturaleza biológica de cada especie.






