La Pascua representa la celebración central del cristianismo, en la cual se conmemora la resurrección de Jesús al tercer día de su crucifixión. Este evento marca el final de la Semana Santa y el inicio del tiempo pascual. La festividad posee una raíz etimológica en el término hebreo Pésaj, que significa “paso” o “salto”, en referencia a la liberación del pueblo judío de la esclavitud en Egipto.
En el calendario litúrgico, la Pascua es una fiesta móvil, lo que significa que su fecha cambia anualmente. Para el año 2026, el Domingo de Resurrección se celebra el 5 de abril. Esta variabilidad depende de factores astronómicos relacionados con el ciclo lunar y el equinoccio de primavera en el hemisferio norte.
El origen histórico de la Pascua y su vínculo con el Pésaj judío
La Pascua cristiana mantiene una conexión histórica con la Pascua judía. Según los relatos bíblicos, la muerte y resurrección de Jesús ocurrieron durante los días en que el pueblo de Israel celebraba su salida de Egipto. Mientras que el Pésaj festeja la libertad física de un pueblo, la tradición cristiana interpreta la Pascua como la victoria sobre la muerte y el pecado.
A partir del Concilio de Nicea en el año 325, las autoridades eclesiásticas separaron formalmente ambas celebraciones. Se estableció que la Pascua cristiana se realizara siempre en domingo para diferenciarla del rito hebreo. Desde entonces, la Iglesia utiliza este periodo para reafirmar los fundamentos de su doctrina y la esperanza en la vida eterna.
¿Cómo se calcula la fecha de la Pascua cada año?
La determinación del día exacto de la Pascua sigue una regla astronómica estricta. La festividad debe ocurrir el primer domingo después de la primera luna llena que sigue al equinoccio de primavera. Este fenómeno astronómico sucede habitualmente el 21 de marzo, lo que sitúa a la Pascua en un rango entre el 22 de marzo y el 25 de abril.
Este sistema de cálculo asegura que la celebración coincida con la llegada de la primavera en el hemisferio norte. Las instituciones científicas y astronómicas proporcionan los datos de las fases lunares con años de anticipación. Gracias a esta precisión, los gobiernos y las instituciones educativas pueden planificar los periodos de asueto y vacaciones con antelación.
Tradiciones de la Pascua en México y el mundo
En México, la Pascua se vive con una mezcla de ritos religiosos y actividades familiares. Las iglesias realizan la Vigilia Pascual durante la noche del sábado, donde se enciende el Cirio Pascual como símbolo de luz. El domingo, las comunidades organizan misas solemnes y procesiones que celebran el encuentro de Jesús resucitado con sus seguidores.
En el ámbito internacional, han surgido costumbres como la de los huevos de Pascua. Esta tradición tiene un origen antiguo vinculado a la fertilidad y el renacimiento de la naturaleza. Actualmente, la industria chocolatera y de confitería registra un aumento masivo en sus ventas durante esta temporada. Los niños participan en juegos de búsqueda de huevos decorados en parques y hogares.
La Pascua también influye en la gastronomía local de diversas regiones. En muchos países se preparan panes especiales y platillos que omiten las carnes rojas hasta el mediodía del domingo. La transparencia en la difusión de estos significados permite a la población comprender la relevancia cultural de una de las festividades más antiguas de la humanidad.






