El Güiro: La historia detrás del instrumento que le pone sabor a la salsa y la cumbia
Cuando empieza a sonar una buena salsa o una cumbia para bailar, hay un sonido que inmediatamente nos pone en ambiente: ese “rasquido” rítmico y sabroso que nos invita a mover las caderas. Ese sonido tiene nombre y una historia fascinante: es el güiro. Y aunque lo hemos escuchado en miles de canciones, pocas veces nos detenemos a pensar en su origen y en la importancia que tiene para la música que tanto nos gusta.
En la famosa canción navideña “Traigan las maracas”, el salsero Tito Rojas canta: “Traigan las maracas, güiro y panderetas, porque ya las fiestas van a comenzar”. Con esa simple frase, nos recuerda que el güiro es un instrumento indispensable de la parranda latina. Pero, ¿qué es exactamente un güiro y de dónde viene? La respuesta nos lleva a un viaje a las raíces indígenas del Caribe.
Un instrumento con raíces ancestrales
El güiro es un instrumento de percusión que tiene su origen en los pueblos taínos, los habitantes indígenas que poblaron las Antillas Mayores, es decir, las islas de Cuba, Puerto Rico, Jamaica y La Española (hoy República Dominicana y Haití). Su creación es un ejemplo de cómo la música puede nacer de los elementos más sencillos de la naturaleza.
Los taínos tomaban el fruto seco de una calabaza tropical a la que en su lengua, de raíz arawak, llamaban “güira”. A este fruto hueco le tallaban unas ranuras paralelas en la superficie. Al raspar estas ranuras con un palo o una varilla, creaban un sonido único y rítmico. Así de simple y así de poderoso.
¿Güiro o Guacharaca? Primos, pero no hermanos
Es muy común confundir el güiro con otro instrumento muy popular en la música latina, especialmente en el vallenato colombiano: la guacharaca. Aunque suenan parecido y cumplen una función rítmica similar, su origen y construcción son diferentes.
- El Güiro: Originalmente se hacía con el fruto de la calabaza (la güira) y se tocaba con un palo o “púa”. Hoy en día, se fabrican de madera, plástico o metal para obtener diferentes sonidos, pero la esencia es la misma.
- La Guacharaca: Tradicionalmente se fabrica con el tallo de una caña y se toca con un “trinche”, un peine de alambre con mango de madera.
La principal diferencia radica en el material original, que le da a cada uno un timbre y una resonancia particular.
El sonido que hace vibrar al cuerpo
El güiro pertenece a una categoría de instrumentos llamados “idiófonos”. Este nombre tan técnico significa algo muy sencillo: son instrumentos que producen sonido gracias a la vibración de su propio cuerpo, sin necesidad de cuerdas, membranas o aire. El sonido nace del material con el que están hechos.
En esta misma familia de los idiófonos se encuentran otros instrumentos clave de la fiesta latina, como las maracas (que suenan por las semillas que vibran en su interior) y las panderetas (que suenan por los platillos metálicos que chocan entre sí). El güiro, las maracas y las panderetas son el corazón rítmico de la parranda, los que le dan ese sabor que nos hace querer bailar.
Un llamado a la fiesta
Cuando el compositor puertorriqueño Ramón Rodríguez escribió la letra de “Traigan las maracas”, estaba haciendo un llamado a la celebración. Al pedir que trajeran los instrumentos más representativos de la fiesta caribeña, estaba invitando a todo el mundo a unirse a la alegría de la temporada.
Así que la próxima vez que estés en una fiesta y escuches ese sonido inconfundible, ya sabrás que no es solo un “rasquido”. Es el sonido del güiro, un instrumento con cientos de años de historia que nació en el Caribe y que sigue siendo el alma de la cumbia, la salsa y de toda la música que nos pone a bailar.






