¿Puedo vacunarme contra el sarampión si tengo gripe o tos? Recomendaciones de salud
Ante los avisos epidemiológicos recientes sobre la presencia de casos de sarampión en diversas regiones, la población en la Ciudad de México y el Estado de México busca completar sus esquemas de vacunación. Una de las dudas más frecuentes es si la presencia de síntomas leves, como gripe o tos, representa un impedimento para recibir la dosis. Las autoridades de salud y especialistas en infectología ofrecen criterios claros para garantizar la protección de la comunidad sin riesgos innecesarios.
La vacunación con síntomas leves de enfermedades respiratorias
De acuerdo con los lineamientos de la Secretaría de Salud y organismos internacionales como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la presencia de una enfermedad aguda leve no constituye una contraindicación para la vacunación. Esto incluye síntomas como tos, escurrimiento nasal (rinorrea) o una gripe ligera sin complicaciones sistémicas. La evidencia médica indica que la respuesta inmunológica del cuerpo a la vacuna no disminuye ante estos padecimientos menores.
Para las familias que acuden a los centros de salud, es importante saber que el personal de enfermería realiza una valoración previa. Si el individuo no presenta fiebre alta o un compromiso general del estado de salud, la aplicación de la vacuna Triple Viral (SRP) o Doble Viral (SR) puede proceder de manera regular. Esta medida busca evitar el retraso en la inmunización, especialmente en periodos donde el riesgo de contagio de sarampión es elevado.
¿Cuándo se debe posponer la aplicación de la vacuna?
Existen situaciones específicas donde los médicos recomiendan esperar antes de administrar la dosis contra el sarampión. La principal causa para posponer la vacunación es la presencia de fiebre alta, generalmente superior a los 38.5 grados Celsius. La fiebre indica que el cuerpo atraviesa un proceso inflamatorio o infeccioso más severo, y la aplicación de la vacuna en ese momento podría dificultar la vigilancia de posibles efectos secundarios o agravar el malestar del paciente.
Asimismo, las personas que padecen enfermedades moderadas o graves, independientemente de si hay fiebre, deben esperar a su recuperación total. En el caso de pacientes con enfermedades crónicas descompensadas o que reciben tratamientos que debilitan el sistema inmunológico (inmunosupresores), la consulta con el médico especialista es obligatoria antes de acudir a cualquier puesto de vacunación.
Contraindicaciones reales de la vacuna contra el sarampión
Más allá de la gripe o la tos, existen contraindicaciones absolutas que el público debe conocer para evitar reacciones adversas. La vacuna contra el sarampión es una vacuna de virus vivos atenuados, lo que implica cuidados especiales en ciertos grupos de la población:
- Embarazo: Las mujeres embarazadas no deben recibir la vacuna Triple Viral o Doble Viral, ya que existe un riesgo teórico para el desarrollo del feto. Se recomienda esperar al término del embarazo para completar el esquema.
- Alergias graves: Personas con antecedentes de reacciones alérgicas severas (anafilaxia) a componentes de la vacuna, como la neomicina o la gelatina, deben informar al personal de salud.
- Inmunodeficiencia severa: Individuos con sistemas inmunológicos gravemente comprometidos debido a condiciones genéticas, VIH en etapa avanzada o tratamientos oncológicos activos.
- Transfusiones recientes: Si la persona recibió transfusiones de sangre o plasma en los últimos meses, la efectividad de la vacuna podría verse afectada por los anticuerpos presentes en los productos sanguíneos.
Importancia de completar el esquema en niños y adultos
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede derivar en complicaciones como neumonía, encefalitis o ceguera. En México, el esquema de vacunación infantil incluye la vacuna Triple Viral (que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis) a los 12 y 18 meses de edad. Para los adultos que no cuentan con antecedentes de vacunación o que solo recibieron una dosis, la vacuna Doble Viral (SR) es la opción indicada para cerrar la brecha de inmunidad.
La movilidad constante en el transporte público y la alta densidad poblacional en zonas como el Estado de México facilitan la propagación de virus. Por ello, las autoridades instan a las mujeres, quienes suelen ser las principales gestoras de la salud familiar, a revisar las cartillas de vacunación de sus hijos y las propias. La prevención a través de la vacuna es la herramienta más eficaz para evitar brotes comunitarios que afecten la dinámica escolar y laboral de las familias.






