Ismael Miranda cumple años: La trayectoria del “Niño Bonito de la Salsa”

Kenia Espinosa

2026-02-20

Ismael Miranda posa frente a la bandera de Puerto Rico, imagen representativa de la biografía del Niño Bonito de la Salsa.

Ismael Miranda: La trayectoria del “Niño Bonito” en el día de su cumpleaños

El 20 de febrero marca el aniversario del nacimiento de Ismael Miranda Carrero, una de las voces más reconocibles y vigentes en la historia de la música salsa. Nacido en Aguada, Puerto Rico, en 1950, Miranda consolidó una carrera que abarca más de cinco décadas, participando en la etapa de mayor expansión del género tropical en los Estados Unidos y América Latina. Su apodo, el “Niño Bonito de la Salsa”, surgió no solo por su apariencia juvenil al inicio de su carrera, sino por la frescura que aportó a las interpretaciones orquestales de la época.

Los primeros años y el inicio en la escena de Nueva York

A la edad de cuatro años, Ismael Miranda se trasladó con su familia desde Puerto Rico a la ciudad de Nueva York, estableciéndose en el East Village. Este entorno urbano, caracterizado por la convivencia de diversas culturas caribeñas, influyó en su formación musical. Durante su adolescencia, Miranda participó en agrupaciones locales, demostrando una capacidad vocal que llamó la atención de músicos establecidos.

Su primera grabación profesional ocurrió en 1967 con la orquesta de Joey Pastrana, donde interpretó el éxito “Rumbón Melón”. Este evento marcó el inicio de su ascenso en la industria. Poco tiempo después, se integró a la orquesta de Larry Harlow, una de las formaciones más importantes del sello Fania Records. La colaboración entre Harlow y Miranda produjo álbumes que hoy se consideran fundamentales para el desarrollo de la salsa, como El Exigente y Orquesta Harlow presenta a Ismael Miranda.

La consolidación con Larry Harlow y “Abran Paso”

La unión con Larry Harlow permitió que Ismael Miranda desarrollara su faceta como compositor y líder vocal. En 1970, lanzaron el álbum Abran Paso, cuyo tema homónimo se convirtió en un estándar del género. La estructura musical de esta etapa combinaba el sonido tradicional del son cubano con arreglos modernos de metales y piano, adaptándose al gusto de la audiencia urbana que buscaba ritmos energéticos para el baile.

Durante este periodo, Miranda también participó en la grabación de Tribute to Arsenio Rodríguez, un disco que rescató las raíces de la música afrocubana y las proyectó hacia las nuevas generaciones. Su capacidad para interpretar tanto temas rítmicos como boleros le otorgó una versatilidad que pocos cantantes de su edad poseían en ese momento. Esta etapa con Harlow finalizó cuando Miranda decidió emprender su camino como solista, buscando mayor autonomía creativa.

El éxito como solista y la Orquesta Revelación

En 1973, Ismael Miranda fundó su propia agrupación, la Orquesta Revelación, y lanzó el álbum Así se compone un son. Esta producción representó un hito comercial y artístico, posicionando temas como “La cama vacía” y el propio “Así se compone un son” en los primeros lugares de las listas de popularidad. El disco reflejó la madurez del cantante, quien asumió la responsabilidad de la dirección artística y la selección del repertorio.

La Orquesta Revelación se caracterizó por un sonido potente y una presencia escénica que conectaba con el público joven. Miranda logró mantener el equilibrio entre la tradición y la innovación, incorporando elementos de la vida cotidiana en sus letras. Este enfoque permitió que su música fuera consumida de manera masiva en hogares y centros de baile, consolidando su estatus como una estrella internacional de la salsa.

Ismael Miranda y las Estrellas de Fania

Un capítulo esencial en la biografía de Ismael Miranda es su participación en la Fania All-Stars. Al ser el integrante más joven del colectivo, Miranda aportó una energía renovada a las presentaciones en vivo y a las grabaciones de estudio. Su presencia en el histórico concierto en el Cheetah Club de Nueva York y en la película Our Latin Thing documentó su papel como uno de los rostros principales del movimiento salsero de los años 70.

Dentro de las Estrellas de Fania, Miranda compartió escenario con figuras como Celia Cruz, Héctor Lavoe, Cheo Feliciano y Ray Barretto. Su interpretación de temas como “Señor Sereno” y “Quítate tú” forma parte de la memoria colectiva de los seguidores del género. La exposición global que obtuvo a través de este colectivo le permitió realizar giras por Europa, África y Asia, llevando el ritmo tropical a audiencias diversas.

Legado y actualidad del “Niño Bonito”

A lo largo de su carrera, Ismael Miranda ha grabado más de 80 producciones discográficas, colaborando con artistas de diferentes generaciones. Su influencia se extiende a nuevos exponentes de la salsa que ven en su técnica vocal y en su manejo del escenario un modelo a seguir. En años recientes, el cantante ha enfrentado retos de salud, incluyendo un proceso de recuperación tras sufrir un accidente cerebrovascular en 2021, situación que ha mantenido a sus seguidores atentos a su evolución.

En el día de su cumpleaños, la comunidad salsera reconoce a Ismael Miranda no solo por sus éxitos comerciales, sino por su integridad artística y su contribución a la identidad cultural latinoamericana. Su música continúa presente en la programación radial y en las plataformas digitales, demostrando que el legado del “Niño Bonito” trasciende el tiempo y las modas musicales.

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