Elvis Crespo revela el origen de sus frases más famosas: “Es la cosa” y “Rémalo suavecito”
Las canciones de Elvis Crespo son parte fundamental de la banda sonora de cualquier fiesta. Desde bodas y XV años hasta el bailazo del fin de semana, temas como “Suavemente” o “Tu Sonrisa” ponen a todos de pie. Parte de su éxito se debe a esas frases pegajosas que todos hemos cantado, pero ¿alguna vez te has preguntado de dónde salieron? El propio cantante puertorriqueño compartió las anécdotas detrás de sus expresiones más icónicas.
Durante una entrevista en el programa “Desde Cero Acústico by Gisselle”, el merenguero explicó cómo la espontaneidad, el baile y hasta una competencia en un parque de diversiones dieron vida a las frases que han marcado a generaciones.
¿De dónde salió el “Rémalo suavecito y que no se hunda”?
Una de las frases más recordadas es “Rémalo suavecito y que no se hunda”, del tema “Tu Sonrisa”. Elvis Crespo explicó que esta expresión nació directamente de su conexión con el baile. Según el artista, su primera manifestación artística no fue el canto, sino el movimiento.
“Yo vine con un swing que me trajo Dios, único”, comentó Crespo. La frase surgió de manera natural mientras estaba en el escenario, imaginando el movimiento de remar un bote al ritmo de la música. “Yo estoy remando el barquito, empiezo: ‘ja, rémalo suavecito y que no se hunda'”, narró el cantante, imitando el movimiento con los brazos. La expresión se convirtió en una instrucción de baile que invitaba al público a seguir el ritmo con un movimiento cadencioso y suave, como si estuvieran en el agua.
El origen de “Es la cosa” en el éxito “Suavemente”
El tema “Suavemente”, lanzado en 1998, se convirtió en un fenómeno mundial y una de las canciones en español más reconocidas. En medio del coro, justo después de “suavemente, bésame”, se escucha la exclamación “¡Es la cosa!”. Esta frase no estaba en el guion original; fue un momento de inspiración pura en el estudio de grabación.
Crespo relató que mientras grababa la canción, sintió que al coro le faltaba algo, un remate que le diera más fuerza. Fue entonces cuando, de forma espontánea, lanzó la frase. “Eso me salió creo que grabando ‘Suavemente'”, recordó. La expresión funcionó tan bien que se quedó en la versión final, convirtiéndose en un sello distintivo de la canción y una de sus frases más emblemáticas, demostrando que la creatividad a menudo surge en el momento menos esperado.
La historia de “El dueño de la puntería”: una anécdota de competencia
Más recientemente, Elvis Crespo ha utilizado la frase “El dueño de la puntería”. A diferencia de las otras, esta tiene su origen en una anécdota personal y familiar. El cantante contó que se encontraba en un parque de atracciones con su hija, participando en un juego de disparos. A su lado, otro hombre competía y, al ver que tenía una puntuación mucho más alta, se burló de él.
Ese gesto despertó el espíritu competitivo de Crespo. “Yo lo miré así”, dijo, y recordó la película “Over the Top” (“Yo, el Halcón”), protagonizada por Sylvester Stallone, donde el personaje gira su gorra para concentrarse. Elvis hizo lo mismo: se volteó la gorra y comenzó a disparar con total concentración. Al final, superó ampliamente a su rival. “Le gané 3,000 a 2,000. Le dije: ‘yo soy el dueño de la puntería, papi'”, concluyó entre risas. Esta historia, que nació de un momento divertido, ahora forma parte de su repertorio y de su nuevo material discográfico, como en su tema “Poeta Curao”.
Un legado que sigue vigente
Elvis Crespo, quien inició su carrera en el popular Grupo Manía, ha construido una trayectoria sólida en la música tropical. Con éxitos como “Píntame”, “Luna Llena” y “Nuestra Canción”, ha demostrado una capacidad única para conectar con el público a través de ritmos bailables y letras que se quedan en la memoria. Estas anécdotas revelan a un artista que vive su música con pasión, humor y una creatividad que fluye tanto en el escenario como en su vida cotidiana, asegurando que su música siga siendo la protagonista de las fiestas por muchos años más.






