El origen de los colores rojo y blanco en las taquerías de México
La identidad visual de las taquerías en México presenta una coincidencia cromática en gran parte del territorio nacional. El uso de los colores rojo y blanco predomina en fachadas, mobiliario y toldos de estos establecimientos. Investigaciones recientes vinculan esta tendencia estética con una estrategia comercial implementada por la empresa Coca-Cola durante la década de 1970.

Vicente Fox Quesada, antes de ocupar la presidencia de México, desempeñó el cargo de CEO de Coca-Cola para la región de México y Latinoamérica entre 1975 y 1979. Durante su gestión, el empresario impulsó un plan de expansión para consolidar el dominio de la marca en el mercado nacional. Esta estrategia consistió en proveer recursos y materiales de publicidad a pequeños negocios de comida.
La estrategia de Coca-Cola y Vicente Fox en los comercios locales
La compañía refresquera ofreció dinero, hieleras, sombrillas y toldos a cualquier establecimiento que aceptara vender sus productos de manera exclusiva o preferente. Esta oferta alcanzó a taquerías, fondas y tienditas de abarrotes desde Tijuana hasta Yucatán. Al ser materiales gratuitos y necesarios para la operación, los dueños de los locales adoptaron la imagen institucional de la marca.

El periodista José Ralat, en un artículo publicado en Texas Monthly en 2023, señala que esta saturación visual creó un estándar en la estética popular mexicana. El uso del rojo y el blanco no respondió a una elección artística de los taqueros, sino a la disponibilidad de insumos publicitarios. Con el paso de las décadas, esta combinación de colores se transformó en un símbolo de tradición y confianza para los comensales.
El mito de la Taquería Orinoco y la estética antigua
En años recientes, el éxito de cadenas como Taquería Orinoco generó la percepción de que otros negocios imitan su estilo visual. Sin embargo, esta empresa cuenta con apenas 10 años de trayectoria. Según una nota de El Financiero publicada en 2023, la ambientación de Orinoco busca replicar una estética antigua que ya existía en el imaginario colectivo mexicano.

La cadena regiomontana utiliza el rojo y el blanco como un homenaje a las taquerías tradicionales que surgieron bajo la influencia de la mercadotecnia de mediados del siglo XX. De esta manera, la marca refuerza un concepto de nostalgia que conecta con la historia del comercio informal en México. La elección cromática actual de los nuevos emprendimientos gastronómicos suele ser una referencia a este legado comercial.
Impacto cultural de la identidad visual en la gastronomía
La presencia de estos colores en las calles de México facilita la identificación de los puntos de venta de alimentos para los ciudadanos. El rojo funciona como un estimulante visual que, según estudios de psicología del color, puede incrementar el apetito. Esta característica, sumada a la distribución masiva de mobiliario por parte de la industria refresquera, consolidó el modelo de la “taquería tradicional”.

A pesar de la diversificación de marcas y estilos decorativos en la actualidad, el esquema rojo y blanco permanece vigente. Los negocios locales mantienen estos elementos para conservar una conexión visual con la categoría de “comida de barrio”. La historia de las taquerías demuestra cómo las decisiones corporativas de hace cincuenta años definieron la apariencia de uno de los pilares de la cultura mexicana.






