Nathy Peluso y su postura sobre la salsa: La visión de la cantante ante la identidad musical
La música tropical, y específicamente la salsa, ha sido históricamente un pilar de la identidad cultural en regiones como Puerto Rico, Cuba y Colombia. Sin embargo, en la actualidad, artistas de diversas nacionalidades han incursionado en este género, generando conversaciones sobre la pertenencia y la expresión artística. Recientemente, la cantante argentina Nathy Peluso compartió su perspectiva sobre lo que significa para ella interpretar salsa sin ser de origen caribeño.
La visión de Nathy Peluso sobre los límites en la música
En una reciente entrevista, Nathy Peluso abordó las posibles críticas que recibe al cantar salsa siendo argentina. La intérprete afirmó que no considera que la música deba limitarse por fronteras geográficas o nacionalidades. Peluso señaló que, aunque es consciente de que su origen “no es boricua”, esto no representa un impedimento para explorar y ejecutar ritmos tropicales.

La cantante sostuvo que la música no está en el mundo para limitarse, sino para ser una herramienta de expresión universal. Según sus declaraciones, el hecho de que una artista argentina haga salsa puede ser visto desde distintas ópticas, dependiendo de la intención del oyente y del creador. Esta postura busca abrir un diálogo sobre la universalidad de los géneros musicales en un mundo globalizado.
La respuesta ante las críticas por apropiación cultural
Uno de los puntos centrales en las declaraciones de Peluso fue la distinción entre la admiración y la intención de “robar” o “gentrificar” un género. La artista mencionó que, si se observa su trabajo desde una mirada de “ternura” o “admiración”, se percibe un gesto de amor hacia la cultura salsera. Por el contrario, afirmó que quienes miran desde la crítica o la malicia siempre encontrarán malas intenciones en la creación artística.
Peluso describió la percepción del otro como un “espejo de la propia mirada”. Para la cantante, la creación musical en géneros ajenos al origen propio debe nacer del respeto y no de un deseo de apropiación indebida.
El proceso creativo desde la admiración y el amor
La intérprete de temas como “MAFIOSA” enfatizó que su acercamiento a la salsa ocurre desde el amor y el reconocimiento a los grandes maestros del género. Peluso argumentó que existen diversas perspectivas desde las cuales se puede crear arte, y que la suya se aleja de cualquier intención de lucro desmedido o falta de respeto a la tradición.
En sus palabras, la mirada de un niño, cargada de curiosidad y afecto, es la que mejor define su relación con la música tropical. Esta visión propone que el talento y la pasión por un ritmo pueden trascender el lugar de nacimiento, siempre que exista un estudio y una valoración real de la historia que precede a cada composición.
La salsa en la trayectoria de artistas internacionales
El fenómeno de artistas no caribeños incursionando en la salsa no es nuevo, pero ha cobrado fuerza con la exposición en redes sociales como TikTok y Facebook. Nathy Peluso se suma a una lista de intérpretes que buscan revitalizar el género para las nuevas generaciones.

La trayectoria de Peluso ha estado marcada por la fusión de géneros, y su incursión en la salsa representa un paso más en su búsqueda de identidad artística. La aceptación de estas propuestas por parte del público tradicional de la salsa depende, en gran medida, de la calidad de la ejecución y del respeto a los códigos rítmicos que definen al género, elementos que la cantante afirma cuidar en sus producciones.
El impacto de la música tropical en la audiencia actual
Las declaraciones de Nathy Peluso invitan a reflexionar sobre cómo las nuevas generaciones reciben y transforman estos ritmos. La música, al ser un refugio emocional, permite que personas de diferentes contextos encuentren puntos de unión en una misma melodía.
La postura de la cantante argentina subraya la importancia de mantener una mente abierta ante la evolución de la música. Mientras la esencia del ritmo se mantenga y se reconozca su origen, la salsa continuará expandiéndose y llegando a nuevos oídos, consolidándose como un lenguaje que, según Peluso, no conoce de limitaciones cuando se hace con una intención genuina.






