La canción “Moliendo Café” constituye una de las piezas más reconocibles de la música latinoamericana a nivel mundial. Desde su composición en 1958, este tema ha sido interpretado en cientos de versiones, abarcando géneros que van desde la salsa y el mariachi hasta ritmos europeos y cánticos deportivos.
Su estructura rítmica y melodía han permitido que la obra se mantenga vigente durante casi siete décadas. Sin embargo, detrás de su éxito comercial existe una disputa histórica sobre quién es el verdadero responsable de su creación, un debate que persiste en los registros de propiedad intelectual.
La disputa por la autoría entre Hugo Blanco y José Manzo
La versión oficial y más difundida atribuye la autoría al músico venezolano Hugo Blanco. Según los registros, Blanco compuso el tema cuando era un adolescente. No obstante, existe otra vertiente que señala a su tío, José Manzo Perroni, como el autor original de la letra y la música de esta pieza.

Esta controversia legal ha acompañado a la canción desde sus primeros años de popularidad. Mientras que Hugo Blanco consolidó su carrera con este éxito, la familia de Manzo Perroni ha sostenido que el crédito le pertenece a él. A pesar de la disputa, la obra fue registrada formalmente y sus regalías han generado un impacto económico considerable.
El salto de “Moliendo Café” a los estadios de fútbol
La trascendencia de “Moliendo Café” superó las salas de conciertos para instalarse en la cultura del deporte. En la década de los 70, la barra del club argentino Boca Juniors adoptó la melodía para crear uno de sus cánticos más famosos, conocido popularmente como “Dale Dale Bo”.
Esta adaptación se extendió a otros países y continentes. En los años 2000, el club italiano Cavese también integró la melodía a su repertorio de gradas. Actualmente, es común escuchar variaciones de esta canción en estadios de Japón, España y diversos países de América Latina, consolidándose como un himno de la cultura futbolística.
Versiones emblemáticas: De la salsa al mariachi
La versatilidad de la composición ha permitido que artistas de renombre internacional realicen sus propias interpretaciones. En el ámbito de la música tropical, destacan las versiones de La Sonora Dinamita y la colaboración de Ismael Rivera con Cortijo y su Combo, que aportaron un sonido bailable y caribeño.
En México, el intérprete Javier Solís realizó una versión en el género de bolero ranchero, mientras que el Conjunto Casino también dejó su huella en la historia del tema. Incluso agrupaciones de metales de Europa del Este, como Fanfare Ciocărlia, han adaptado el ritmo a su estilo particular, demostrando la universalidad de la melodía.
El legado de la canción en la cultura popular de 2026
En la actualidad, “Moliendo Café” sigue siendo una pieza fundamental en el repertorio de las orquestas de salsa y grupos de música folclórica. Su capacidad para adaptarse a nuevos instrumentos y formatos digitales ha permitido que las nuevas generaciones descubran el tema a través de plataformas de streaming y redes sociales.
La canción no solo representa un éxito comercial, sino que es un documento de la identidad musical venezolana que logró romper barreras idiomáticas. Ya sea en una versión instrumental o cantada, el ritmo de “Moliendo Café” permanece como un referente de la creatividad artística de mediados del siglo XX con impacto en el siglo XXI.






