La extraña moda de usar animales muertos como accesorio de lujo

Kenia Espinosa

2026-01-16

Las aves exóticas, con sus plumajes espectaculares, eran las más codiciadas para adornar los sombreros de la alta sociedad.

Hoy en día pensamos en la moda como telas, colores y diseños, pero ¿te imaginas una época en la que lo más elegante era llevar un animal completo como accesorio? Aunque suene a película de terror, fue una tendencia real y muy popular. Nos referimos a la moda de la taxidermia en la alta costura, una práctica que dominó el estilo de las mujeres más ricas durante la época victoriana.

Mujer de la época victoriana usando un sombrero adornado con un ave disecada. La nota explica cómo la taxidermia en la moda era un símbolo de estatus y lujo.

Esta no era una simple pluma en un sombrero; era llevar un pájaro entero, un gato o hasta un murciélago disecado sobre la cabeza o el cuello. Una costumbre que hoy nos parece extraña, pero que en su momento fue el máximo símbolo de lujo, poder y conocimiento.

¿Qué fue la moda de la taxidermia?

La taxidermia es el arte de disecar animales para conservarlos con una apariencia de vida. Durante la segunda mitad del siglo XIX, esta técnica saltó de los museos de historia natural a los talleres de las costureras más famosas de Europa.

 Mujer mayor de la época victoriana con un sombrero de taxidermia. La nota detalla cómo esta moda de usar animales disecados fue popular entre la alta burguesía europea.

La tendencia consistía en utilizar animales completos, cuidadosamente preservados, rellenos, con ojos de vidrio y colocados en poses naturales, como adornos para la ropa y, sobre todo, para los sombreros. No se trataba de imitación, eran animales reales convertidos en el accesorio más codiciado por la alta sociedad.

El origen: ¿Por qué se puso de moda usar animales muertos?

Esta extraña moda no surgió de la nada. La época victoriana (mediados y finales del siglo XIX) fue la era de las grandes exploraciones. Científicos y coleccionistas viajaban por todo el mundo y traían a Europa animales exóticos nunca antes vistos: colibríes de colores brillantes, faisanes con plumajes espectaculares y aves del paraíso.

Fotografía de una mujer victoriana con un animal disecado en la cabeza. La nota explica que la moda de la taxidermia llegó a extremos, utilizando mamíferos como gatos o ardillas.

Estos animales se convirtieron en un símbolo de estatus. Tener un accesorio hecho con una especie rara demostraba tres cosas: que tenías el dinero para comprarlo, que estabas conectada con el mundo de la ciencia y la aventura, y que tenías un control simbólico sobre la naturaleza. La rareza del animal era más importante que su belleza, y llevarlo puesto era la declaración de moda más extrema.

De los colibríes a los gatos: Los accesorios más extraños

La creatividad de las modistas no tuvo límites. Los sombreros eran los lienzos principales, y sobre ellos se podían ver escenas completas con nidos, ramas y varios pájaros posados. Pero la tendencia fue más allá:

  • Sombreros con aves enteras: Desde golondrinas y búhos hasta gallos, las cabezas de las mujeres se convirtieron en auténticas pajareras.
  • Estolas y manguitos: Se confeccionaban abrigos para el cuello y calentadores de manos con gaviotas o aves marinas, cosidas juntas para dar una apariencia de lujo.
  • Joyería viva: Los colibríes eran tan codiciados que se usaban enteros como broches o sus cabezas se convertían en aretes, creando la ilusión de “joyería viva”.
  • Los más extraños: La moda llegó a extremos como usar gatos, ardillas y hasta murciélagos disecados como adornos para el cabello y los sombreros.

El alto costo de la vanidad: La caza masiva de aves

Esta demanda insaciable tuvo un precio muy alto para la naturaleza. La caza de aves para la moda se convirtió en una industria masiva y cruel. Los cazadores enviaban las pieles secas de los animales a grandes subastas en Londres, donde las modistas pagaban fortunas por ellas.

 Mujer usando un sombrero con un búho disecado. La nota explica cómo la moda de la taxidermia utilizaba todo tipo de aves, desde colibríes hasta búhos, como accesorios.

Las cifras son impactantes. Para conseguir solo un kilo de plumas de garza, se necesitaban sacrificar unas 300 de estas aves. En una sola subasta en Londres en 1911, se vendieron más de 41,000 pieles de colibrí. Esta práctica llevó a muchas especies al borde de la extinción.

El fin de una era y la reflexión actual

Afortunadamente, esta tendencia llegó a su fin. A finales del siglo XIX, un grupo de mujeres activistas, horrorizadas por la matanza de aves, fundaron las primeras organizaciones de conservación, como la Royal Society for the Protection of Birds en el Reino Unido y la Audubon Society en Estados Unidos. Ellas mismas lucharon para prohibir el comercio de plumas y promovieron una moda más ética.

Fotografía de una mujer victoriana con un animal disecado en la cabeza. La nota explica que la moda de la taxidermia llegó a extremos, utilizando mamíferos como gatos o ardillas.

Hoy, la taxidermia en la moda es un capítulo fascinante pero incómodo de nuestra historia. Nos recuerda cómo el deseo de lujo y exclusividad puede tener consecuencias devastadoras. Y nos deja una pregunta en el aire: ¿qué prácticas de la moda actual, como el “fast fashion” o el uso de pieles exóticas, estaremos juzgando de la misma manera dentro de cien años?

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