La historia de la salsa no se entiende sin el arte del soneo, esa capacidad de improvisación que distingue a los grandes maestros. En un reciente recopilatorio, se destacan tres piezas fundamentales que definen la esencia de la “Salsa Brava”:
1. El Hijo de Obatala – Ray Barreto En este tema, se resalta la interpretación de Miguel “Meñique” Barcasnegras. Su voz única irrumpe en medio de la descarga afro, demostrando un dominio rítmico que lo consolidó como una de las figuras más respetadas del género.
2. Se Casa la Rumba – Orquesta Harlow Este corte es una pieza maestra de la Orquesta Harlow que destaca la participación de Ismael Miranda. En este segmento, se aprecia un diálogo “callejero” y auténtico, capturando la esencia pura del barrio y la sofisticación musical que caracterizaba a la orquesta de Larry Harlow.
La combinación de la técnica de Ray Barreto con los soneos de Meñique y el estilo de Ismael Miranda con Harlow, representan pilares fundamentales para los amantes de la salsa clásica.






