La Pollera Colorá: El origen de la cumbia más famosa del mundo y su historia en Colombia
La cumbia “La Pollera Colorá” representa uno de los pilares más importantes de la música tropical a nivel internacional. Aunque millones de personas bailan este ritmo en fiestas y eventos sociales, pocos conocen que su nacimiento ocurrió en un entorno urbano específico de Colombia durante la mitad del siglo XX. La pieza musical surgió de la observación y la vida cotidiana en el departamento de Santander.
El contexto histórico en Barrancabermeja durante los años 50
La historia de esta composición inicia en la década de 1950 en Barrancabermeja, una ciudad colombiana que experimentaba un crecimiento económico acelerado debido a la industria del petróleo. En ese periodo, la vida nocturna y los centros de entretenimiento florecieron, atrayendo a músicos de diversas regiones del país.
Uno de los lugares más concurridos de la época era el bar “Grill Hawaii”. En este establecimiento se presentaba la orquesta de Pedro Salcedo, de la cual formaba parte el clarinetista Juan Madera Castro, originario de Sincé, Sucre. La dinámica de estos centros nocturnos permitía a los músicos observar de cerca el baile y las costumbres de los asistentes, lo que sirvió como fuente de inspiración para nuevas melodías.
La inspiración de Juan Madera Castro y la mujer de la falda roja
Juan Madera Castro compuso la melodía original de “La Pollera Colorá” en el año 1961. El músico relató en diversas entrevistas que la idea surgió al observar a una mujer que frecuentaba el “Grill Hawaii”. Esta persona destacaba entre los demás asistentes por utilizar una falda roja (conocida en la región como pollera) y por su forma de bailar al ritmo de los tambores.
Madera Castro decidió trasladar esa imagen visual a una estructura musical utilizando el clarinete como instrumento principal. En su etapa inicial, la obra era una pieza instrumental que la orquesta de Pedro Salcedo interpretaba para animar a los bailadores. La respuesta del público fue inmediata, convirtiéndose en el tema más solicitado de las noches en Barrancabermeja.
La incorporación de la letra por Wilson Choperena
Tiempo después de que la melodía ganara popularidad en los salones de baile, el cantante Wilson Choperena decidió añadirle letra a la composición. Choperena, quien también formaba parte de la agrupación, redactó los versos que describen el movimiento de la mujer y el color de su vestimenta, complementando el trabajo previo de Madera Castro.
La combinación de la melodía de clarinete y la letra de Choperena dio como resultado la versión final que se grabó por primera vez. Sin embargo, la autoría de la canción generó controversias legales durante décadas. Wilson Choperena figuró durante mucho tiempo como el único autor en los registros, pero tras diversos procesos jurídicos, la historia y las autoridades reconocieron a Juan Madera Castro como el creador de la música y a Choperena como el autor de la letra.
Versiones icónicas y el impacto global de la canción
Desde su creación, “La Pollera Colorá” ha sido interpretada por una gran variedad de orquestas y artistas de diferentes géneros. Entre las versiones más destacadas se encuentran las de Lucho Bermúdez, quien le dio un toque de orquesta de salón, y la de Fruko y sus Tesos, que la adaptó con un sonido más robusto.
Incluso agrupaciones de otros géneros, como la Sonora Ponceña en la salsa, han incluido este tema en su repertorio. La trascendencia de la obra es tal que la Filarmónica de Bogotá ha realizado arreglos sinfónicos de la pieza, elevándola a un estatus de himno cultural. En México, la canción se integró profundamente en la cultura de la cumbia sonidera y es un elemento indispensable en el repertorio de las agrupaciones de música tropical.
El legado cultural de la cumbia en la actualidad
Hoy en día, “La Pollera Colorá” se identifica como un símbolo de la identidad colombiana y un referente de la cumbia en todo el mundo. La canción superó las fronteras de su país de origen para convertirse en una pieza universal que se estudia en conservatorios y se baila en todos los continentes.
Juan Madera Castro, quien falleció en julio de 2024 a los 102 años, dejó un legado que continúa vigente en cada interpretación de su obra. La historia de esta cumbia demuestra cómo una imagen cotidiana en un bar de una ciudad petrolera puede transformarse en una de las piezas musicales más importantes de la historia de la música latina.






