“¿Y cómo lo hacen?”: La historia del éxito de Frankie Ruiz que nació de un chisme de vecinas
Seguro que en más de una fiesta has bailado y cantado a todo pulmón ese clásico de Frankie Ruiz que dice: “¿Y cómo lo hacen? ¡Yo no sé! ¿Cuál es el negocio? ¡Dígame usted!”. Es una de esas canciones que te pone de buenas y te invita a la pista. Pero, ¿alguna vez te has preguntado de qué habla realmente? Detrás de su ritmo pegajoso, esta salsa esconde una crónica social, un chisme de barrio que retrató a la perfección una realidad que se vivía en toda América Latina durante los años 80.
Frankie Ruiz, conocido como “El Papá de la Salsa”, tenía un don especial: su voz no solo era para el amor y el desamor, sino también para contar las historias de la gente, las cosas que pasaban en la cuadra. Y esta canción es el mejor ejemplo de ello.
El misterio del vecino que progresaba de la noche a la mañana
Para entender la canción, hay que viajar a los años 80. En esa década, en muchos barrios de Puerto Rico, Colombia y otras partes del continente, comenzó a verse un fenómeno muy particular: de repente, había personas que, sin tener un trabajo conocido, empezaban a progresar de una manera increíble. De un día para otro, estrenaban carro nuevo, remodelaban la casa y vestían ropa fina y cara.
En la calle, en la tiendita, en el mercado, la pregunta estaba en el aire. Todos lo veían, todos murmuraban, pero nadie lo decía en voz alta. El compositor puertorriqueño Raul Marrero escuchó una de esas conversaciones entre dos vecinas que, viendo a otros prosperar sin esfuerzo aparente, se preguntaban con curiosidad y algo de envidia: “Pero bueno, ¿y ellos cómo le hacen?”. Ese chisme, tan cotidiano y real, fue la chispa que dio vida a la canción.
La apuesta de Tommy Olivencia por un talento en riesgo
Para 1983, Frankie Ruiz ya era una estrella. Había tenido un éxito tremendo con la Orquesta La Solución y su tema “La Rueda”. Sin embargo, su vida personal era un torbellino. La muerte de su madre lo había sumido en una profunda tristeza que lo llevó al alcohol y las drogas. Muchos en la industria pensaban que su carrera estaba acabada.
Pero el legendario director de orquesta Tommy Olivencia vio más allá. Sabía que el talento de Frankie era único y decidió darle una segunda oportunidad. Lo invitó a ser el cantante principal de su orquesta, a pesar de que era “un tiro al aire”, un artista impredecible que podía meterlos en problemas. Olivencia quería que la salsa volviera a sus raíces, que contara las historias del día a día, y le encargó a Raul Marrero una canción que conectara con la gente. El resultado fue “¿Y cómo lo hacen?”.
Un éxito que cruzó fronteras y lanzó a Frankie al estrellato
La canción, lanzada en 1983, fue un bombazo. La voz potente y llena de sentimiento de Frankie Ruiz, sumada a la crónica social de la letra, conectó de inmediato con el público. Sonó en Cali, en Miami, en Nueva York y en todos los barrios donde ese “negocio” misterioso era un secreto a voces. El tema se convirtió en un fenómeno y consolidó a Frankie como uno de los grandes.
El éxito fue tan grande que, dos años después, en 1985, la disquera TH-Rodven le propuso a Frankie lanzarse como solista con el disco “Solista, pero no solo”, que se convertiría en otro clásico.
Pero la historia no termina ahí. Con el hueco que dejó Frankie, Tommy Olivencia necesitaba otro éxito. Volvió a llamar a Raul Marrero y le pidió otra canción con ese mismo humor y picardía. Marrero entonces compuso “Periquito Pin Pin”, otro tema con doble sentido que fue interpretado por el nuevo cantante de la orquesta, Héctor Tricoche, y que también se convirtió en un himno de la salsa.
Así, una simple conversación de vecinas no solo se convirtió en una de las canciones más famosas de la salsa, sino que también fue clave para el renacimiento de un ídolo como Frankie Ruiz. La próxima vez que la escuches en una fiesta, ya sabrás que, además de bailar, estás escuchando un pedacito de la historia de nuestros barrios.






