Johnny Pacheco y Jerry Masucci fundaron Vaya Records en 1971. Esta empresa surgió como una subsidiaria de Fania Records. El objetivo principal consistió en abrir espacios a una nueva generación de sonidos y artistas dentro del género de la salsa.
El sello discográfico permitió que músicos experimentaran con ritmos diferentes a los establecidos en la línea principal de Fania. Vaya Records funcionó como un laboratorio musical donde nacieron producciones que hoy forman parte del catálogo histórico de la música latina.
El impacto de Vaya Records en la carrera de los artistas
Richie Ray y Bobby Cruz iniciaron su etapa en este sello con la producción titulada “Sonido Bestial”. Este álbum marcó un precedente en la instrumentación y el estilo de la época. La libertad creativa de la disquera atrajo a otros exponentes de renombre.
Cheo Feliciano grabó el tema “Mi triste problema” bajo este sello discográfico. El cantante se integró a Vaya Records después de enfrentar una situación personal que lo mantuvo alejado de los escenarios. Su regreso representó un éxito comercial para la empresa.
Mongo Santamaría también formó parte de la nómina de Vaya Records. El percusionista aportó elementos del jazz afrocubano al catálogo de la disquera. Esta diversidad de estilos consolidó la identidad del sello como una alternativa dentro de la industria.
Celia Cruz y su llegada a la familia Fania
Vaya Records facilitó el ingreso de Celia Cruz a la estructura de Fania Records. La cantante cubana utilizó esta plataforma para realizar sus primeras grabaciones con la organización. Este movimiento estratégico permitió que su música alcanzara nuevos mercados internacionales.
Ismael Rivera produjo el álbum “Soy feliz” con esta casa discográfica. El sello mantuvo una política de apertura hacia propuestas que incluían riesgos musicales. Esta característica diferenció a Vaya Records de otras empresas del sector durante la década de los setenta.
La disquera operó como un espacio de innovación para los directores Johnny Pacheco y Jerry Masucci. A través de Vaya Records, los fundadores gestionaron contratos y lanzamientos que complementaron el éxito global de la Fania All-Stars.






