El viaje a La Habana que reunió a las leyendas de la música cubana en un disco histórico
La historia de la música tropical guarda capítulos que nacen de la casualidad y la pasión por los ritmos caribeños. En el año 2015, un viaje a La Habana, Cuba, detonó la creación de uno de los proyectos discográficos más ambiciosos de la última década para los amantes del son y la descarga. Alex, un entusiasta de la música, recorrió las calles de Centro Habana sin saber que una dirección específica marcaría el inicio de un sello discográfico dedicado a preservar la esencia sonora de la isla.
El hallazgo en la Calle Zanja y la sombra de Chano Pozo
Durante su recorrido por la capital cubana, el viajero llegó a la calle Zanja. En esta ubicación se encuentra un sitio conocido como “África”, un lugar cargado de mística para los historiadores de la música, pues allí se gestó la leyenda de Chano Pozo. Pozo fue un percusionista revolucionario que, décadas atrás, fusionó los ritmos afrocubanos con el jazz estadounidense, cambiando para siempre la música latina.
La conexión con este espacio físico y su carga histórica inspiró el nombre y el concepto del proyecto. La idea no se limitó a crear una simple lista de reproducción, sino a fundar un sello discográfico propio. El objetivo principal consistió en aglutinar la atmósfera de la calle Zanja, la calidad musical de la vieja escuela y un producto de alta fidelidad que ofreciera una experiencia distinta a las nuevas generaciones de oyentes.
Zanja All Stars: La reunión de los maestros en los Estudios Egrem
Para materializar este sueño, se puso en marcha la producción titulada Zanja All Stars. El proyecto convocó a músicos cubanos de trayectoria legendaria, quienes poseen el conocimiento de los ritmos tradicionales que dieron origen a la salsa y la timba contemporánea.
La grabación se llevó a cabo en los míticos Estudios Egrem en La Habana. Este recinto es considerado un templo de la música latinoamericana, por donde han desfilado las figuras más importantes de la historia musical de Cuba. Para esta sesión en particular, el equipo de producción, liderado por Alex, realizó una remodelación y acondicionamiento técnico del espacio. La meta era capturar un sonido impecable que respetara la acústica natural de los instrumentos y la calidez de la interpretación en vivo.
El resultado fue una “Cuban Jam Session” (sesión de descarga cubana), un formato donde los músicos tienen la libertad de improvisar sobre una base rítmica sólida. En la portada del disco, titulada Cuban Jam Session Volume 1, destacan nombres como el de Julito Padrón en la dirección, y figuras icónicas como Changuito (José Luis Quintana) y María Victoria.
Un fenómeno de colección en la era digital
La calidad de la grabación y la reunión de estos talentos generaron una respuesta inmediata. Según relata el creador del sello, las copias físicas del disco se agotaron rápidamente tras su lanzamiento inicial. El “boca a boca” entre coleccionistas y audiófilos provocó que la demanda superara la oferta inicial, lo que obligó a replantear la estrategia de distribución.
Ante el éxito del proyecto, se decidió expandir el alcance de Zanja All Stars. Actualmente, la producción se encuentra disponible para una distribución masiva a nivel mundial. Esto permite que el público pueda acceder a la música tanto en plataformas digitales de streaming como en formato físico, específicamente en vinilo.
El valor del formato físico y la experiencia auditiva
El proyecto Zanja All Stars pone énfasis en el consumo de música como una experiencia completa. En una época dominada por la inmediatez de los archivos digitales, esta producción apuesta por el ritual de escuchar un disco de principio a fin. El diseño del arte, las fotografías de la sesión y la calidad del prensado del vinilo buscan que el oyente conecte con el esfuerzo y el amor que los artistas depositaron en cada nota.
Para la audiencia que valora la raíz de la cumbia, la salsa y el son, este tipo de producciones representa un documento histórico. No solo se trata de canciones, sino de un testimonio de la vitalidad de la música cubana y de cómo un sueño nacido en una calle de La Habana logró reunir a los gigantes del ritmo para una última gran descarga.
La iniciativa demuestra que, a pesar de las tendencias modernas, existe un mercado sólido que busca calidad y autenticidad. Zanja All Stars se posiciona así como una pieza de colección que conecta el pasado glorioso de Chano Pozo con la tecnología y la visión de productores contemporáneos.






