La historia oculta detrás de la polémica portada de Willie Colón y Héctor Lavoe

Kenia Espinosa

2026-02-19

Portada del álbum Lo Mato de Willie Colón y Héctor Lavoe con el logo de Fania Records, mostrando la estética de gánster de los años 70.

La historia detrás de “Lo Mato”: El arte y la estrategia de Willie Colón y Héctor Lavoe

La dupla conformada por Willie Colón y Héctor Lavoe representa uno de los pilares fundamentales de la salsa a nivel mundial. Su impacto no solo se limitó a la innovación sonora con el uso del trombón y la voz característica de “El Cantante”, sino que también revolucionó la imagen visual de la música latina en los Estados Unidos durante la década de los 70. Uno de los puntos más altos de esta evolución estética se encuentra en la portada del álbum Lo Mato (Si no compra este LP), publicado en 1973.

La estética del “Malandro” como estrategia comercial

Antes del lanzamiento de Lo Mato, Willie Colón ya había establecido una narrativa visual específica en trabajos previos como El Malo y La Gran Fuga. En estos proyectos, la dupla adoptó una imagen relacionada con el mundo del crimen organizado y la mafia, una estética que resultaba atractiva para el público norteamericano de la época, influenciado por el auge de películas de gánsteres.

Sociológicamente, esta elección no fue casual. En el Nueva York de los años 60 y 70, la comunidad latina buscaba espacios de representación y poder. Al presentarse como “fuera de la ley” o figuras de cuidado, Colón y Lavoe proyectaban una imagen de respeto y dureza que resonaba en los barrios de la Gran Manzana.

Ron Levine: El puente entre el Rock y la Salsa

El responsable de capturar esta esencia en la portada de Lo Mato fue Ron Levine. Levine era un artista neoyorquino que mantenía vínculos estrechos con Michael Lang, el creador del famoso festival de Woodstock. A pesar de que el trasfondo de Levine estaba arraigado en el mundo del rock, su inmersión en la escena cultural de Nueva York lo llevó a conocer a Jerry Masucci, el cofundador de Fania Records.

Masucci buscaba profesionalizar la imagen de sus artistas para competir con los grandes sellos discográficos de la época. Fue así como Levine comenzó a diseñar portadas para la Fania, incluyendo trabajos para la Sonora Ponceña y el álbum The Good, The Bad, The Ugly. La colaboración entre un diseñador con visión anglo y músicos con raíces caribeñas permitió que la salsa adquiriera un lenguaje visual moderno y disruptivo.

Los retos de producción en la Fania Records

A pesar del éxito y la popularidad que la música latina ganaba en los años 70, los presupuestos para la producción de discos eran limitados en comparación con gigantes de la industria como Columbia o Atlantic Records. Esta escasez de recursos obligó a los diseñadores y artistas a utilizar técnicas manuales y recursos creativos básicos.

Para la creación de las tipografías y los montajes de las portadas, se utilizaban herramientas como cinta de enmascarar, rápidografos, pegamento y fotocopias. Esta metodología artesanal, lejos de restarle calidad, le otorgó a los discos de la Fania una identidad visual cruda y auténtica. La portada de Lo Mato es un ejemplo de este estilo, donde la composición fotográfica y el uso de elementos gráficos directos logran transmitir un mensaje contundente sin necesidad de grandes efectos digitales, que en ese entonces no existían.

El simbolismo de la portada de “Lo Mato”

En la imagen principal del álbum, se observa a Willie Colón sosteniendo un arma que apunta a la cabeza de un hombre identificado como José R. Padrón. Esta fotografía desafió las convenciones de cómo se debía representar la música latina, alejándose de los paisajes tropicales o las sonrisas ensayadas para mostrar una escena de tensión dramática con tintes de humor negro.

El título completo, Lo Mato si no compra este LP, refuerza esta narrativa de “asalto” musical. La crítica especializada y los historiadores de la salsa coinciden en que este álbum es una de las joyas más preciadas del género, no solo por temas como “Calle Luna, Calle Sol” o “Todo tiene su final”, sino por la coherencia entre su sonido sombrío y honesto y su presentación visual.

La influencia de estas portadas sigue vigente en la memoria colectiva de las audiencias en la Ciudad de México y sus alrededores, donde la salsa es parte del paisaje cotidiano en transportes públicos y negocios locales. La figura de Willie Colón y Héctor Lavoe, bajo la lente de creativos como Ron Levine e Izzy Sanabria (quien diseñó la icónica portada de Wanted by FBI), transformó al músico latino en un ícono de la cultura pop urbana.

Entender la historia de estas portadas permite valorar el esfuerzo de una generación de artistas que, con recursos limitados pero una visión clara, lograron posicionar a la salsa en el mapa global, desafiando prejuicios y construyendo una identidad que hoy sigue haciendo bailar a millones.

Logo Sabrosita
ESCUCHA LA RADIO EN VIVO AHORA
X
Loading...