La canción “Cómo podré disimular”, uno de los temas más emblemáticos del Grupo Niche, posee un origen vinculado a la vida personal de su intérprete, el puertorriqueño Tito Gómez. La pieza, que forma parte del álbum “Tapando el Hueco” (1988), surgió de una adaptación realizada por Jairo Varela, quien utilizó la situación sentimental del cantante para lograr una interpretación con alta carga emocional.
El encuentro entre ambos artistas ocurrió en 1985, cuando Jairo Varela asistió a un concierto en Nueva York. En ese momento, Tito Gómez contaba con una trayectoria consolidada tras su paso por la Sonora Ponceña y colaboraciones con Frankie Ruiz y Ray Barretto. Varela invitó al vocalista a integrarse a las filas de Niche, lo que requería su traslado a la ciudad de Cali, Colombia.
El conflicto personal que marcó la interpretación de Tito Gómez
El cambio de residencia generó una crisis en el matrimonio de Tito Gómez con su entonces esposa, Beatriz. Mientras el cantante se establecía en Colombia para cumplir con los compromisos de la orquesta, su pareja permanecía en Estados Unidos. Tras varios viajes entre ambos países, Beatriz decidió no regresar a Cali, lo que derivó en el fin de la relación y un periodo de crisis emocional para el artista.
Álvaro “Pelusa” Cabarcas, pianista del Grupo Niche en aquella época, confirmó en diversas entrevistas que los integrantes de la agrupación conocían el estado anímico de Gómez. Jairo Varela, director y compositor de la orquesta, observó este proceso y decidió adaptar una balada de 1974, originalmente interpretada por Ramón Marino Restrepo, al género de la salsa.
El proceso de grabación en el álbum “Tapando el Hueco”
Durante las sesiones de grabación del disco en 1988, Varela entregó la letra de “Cómo podré disimular” a Tito Gómez sin mencionarle que la temática se basaba en su propia ruptura. Al leer el contenido, el vocalista identificó las similitudes con su realidad personal. Según los registros de producción, la toma que quedó en el álbum final capturó un momento donde la voz del cantante se quiebra, incluyendo un suspiro real.
Esta interpretación otorgó al tema una autenticidad que lo posicionó rápidamente en las listas de popularidad. El álbum “Tapando el Hueco” consolidó la proyección internacional del Grupo Niche, permitiéndoles realizar giras extensas por América Latina y Europa. La crítica musical destaca esta etapa como una de las más exitosas en la historia de la salsa colombiana.
El legado de la colaboración entre Varela y Gómez
La unión profesional entre Jairo Varela y Tito Gómez produjo otros éxitos como “Nuestro Sueño” y “Mi Valle del Cauca”. Sin embargo, “Cómo podré disimular” permanece como el ejemplo más notable de cómo la dirección artística de Varela aprovechaba las vivencias de sus músicos para conectar con la audiencia. Tito Gómez continuó su carrera como solista años después, pero siempre se le vinculó con este periodo en Cali.
Actualmente, la canción es un referente en las estaciones de radio especializadas en salsa. Los seguidores del género reconocen en la voz de Gómez un sentimiento genuino que trasciende la técnica vocal. La historia detrás de la grabación añade un valor documental a la obra, reafirmando la capacidad de Jairo Varela para transformar el contexto social y personal en piezas fundamentales del cancionero tropical.






