El 14 de agosto de 1945, la ciudad de Nueva York registró una de las concentraciones de personas más numerosas de su historia. El motivo fue el anuncio de la rendición de Japón por parte del emperador Hirohito. Este evento marcó el final de la Segunda Guerra Mundial y generó celebraciones en diversos puntos de Estados Unidos.
En este contexto, el fotógrafo Alfred Eisenstaedt capturó una imagen en Times Square que muestra a un marinero y a una mujer con uniforme blanco. La fotografía se publicó en la revista Life y se convirtió en un registro visual de la euforia de aquella jornada en territorio estadounidense.
Los protagonistas del encuentro en Nueva York
Los individuos que aparecen en la imagen son George Mendonsa, un miembro de la Marina, y Greta Zimmer, una asistente dental de origen austriaco. Mendonsa se encontraba en su día de descanso y asistía a una cita en el cine Radio City Music Hall con Rita Petry, quien más tarde se convertiría en su esposa.
Al interrumpirse la proyección de la película para anunciar el fin del conflicto, la multitud salió a las calles. Mendonsa, según sus propias declaraciones, consumió bebidas alcohólicas durante la celebración. En medio de la aglomeración, el marinero sujetó y besó a Zimmer, a quien no conocía previamente.
Los testimonios de Greta Zimmer y Rita Petry
Años después de la publicación de la fotografía, los involucrados ofrecieron su perspectiva sobre los hechos. Greta Zimmer aclaró en diversas entrevistas que el momento no tuvo un carácter romántico. Ella señaló que no solicitó ser besada y que el acto fue una acción espontánea de un desconocido que celebraba la noticia.
Por su parte, Rita Petry aparece en el fondo de algunas tomas realizadas ese mismo día. Petry declaró que no le molestó la acción de Mendonsa, pues comprendía el estado de felicidad generalizada por el regreso de los soldados y el cese de las hostilidades militares a nivel global.
El impacto de la imagen y la perspectiva actual
La fotografía de Alfred Eisenstaedt permaneció en las páginas interiores de la revista Life inicialmente. Fue hasta 40 años después cuando la publicación la colocó en su portada, otorgándole una difusión masiva. La identidad de los protagonistas se confirmó décadas más tarde mediante análisis de rasgos físicos y testimonios.
En la actualidad, la imagen genera debates sobre el consentimiento. Mientras algunos sectores la consideran una representación de la alegría histórica, otros señalan que el acto ocurrió sin el acuerdo de la mujer involucrada. La fotografía se mantiene como un objeto de estudio sobre las dinámicas sociales de la época de la posguerra.






