La historia de “La Cura”: La canción que Frankie Ruiz se negó a grabar
Hay artistas que se niegan a morir. Sus canciones se quedan pegadas en el alma, nos acompañan en las fiestas, nos consuelan en el despecho y se convierten en la banda sonora de nuestra vida. Uno de ellos es, sin duda, Frankie Ruiz. “El Papá de la Salsa” nos ha hecho bailar, dedicar y hasta llorar con sus temas. Pero detrás de uno de sus más grandes éxitos se esconde una historia de dudas, escándalos y una genialidad que casi no ve la luz.
En 1985, Frankie Ruiz estaba en un momento crucial de su carrera. Acababa de dejar la exitosa orquesta de Tommy Olivencia, con la que había pegado el tremendo éxito “¿Y cómo lo hacen?”, y se lanzaba a la aventura de ser solista. Para su primer disco, “Solista, pero no solo”, reunió a una banda de puros monstruos de la música. Sin embargo, la canción destinada a ser el himno de ese álbum, “La Cura”, fue precisamente la que él no quería grabar.
Un trabuco de orquesta para su debut
Frankie Ruiz no se anduvo con rodeos para su primer disco en solitario. Armó una verdadera selección de estrellas de la salsa para que lo acompañaran. En esa banda estaban leyendas como:
- César Concepción y Mariano Morales: Dos genios en el piano.
- Angie Machado y Tommy Villariny: En las trompetas.
- Jimmy Morales: En la percusión.
- Cuto Soto: Una leyenda del trombón que se encargó de los arreglos.
Con este “trabuco”, el éxito parecía asegurado. La disquera y los productores tenían todas sus esperanzas puestas en una canción en particular, una composición del legendario Tite Curet Alonso, el hombre detrás de cientos de éxitos de la salsa. Esa canción era “La Cura”.
El escándalo que casi nos deja sin un himno
Justo en ese momento, Frankie Ruiz estaba en medio de un escándalo con la prensa. Su vida personal era noticia y se hablaba abiertamente de su consumo de drogas. Cuando Tite Curet Alonso le presentó “La Cura”, Frankie entró en pánico. El título de la canción era demasiado directo y temía que el público y los medios lo relacionaran inmediatamente con su situación personal, como si estuviera hablando de “curarse” de sus adicciones.
“Si te dicen que yo me estoy curando, es la verdad”, dice la primera línea de la canción. Para Frankie, era como confesar su problema en un disco. Se negó a grabarla y retrasó la producción del álbum. La gente a su alrededor intentaba convencerlo, diciéndole que la canción hablaba de un despecho, de una traición de amor, donde “la cura resulta más mala que la enfermedad”. El propio Tite Curet intentó hacerle modificaciones a la letra para que Frankie se sintiera más cómodo, pero la duda persistía.
El éxito que rompió todos los récords
Finalmente, Frankie Ruiz accedió a grabar “La Cura”. El resultado fue explosivo. El álbum “Solista, pero no solo” se convirtió en un fenómeno. No solo fue un éxito en las radios y en las pistas de baile de todo el continente, sino que batió récords de ventas para un disco de salsa, logrando entrar en las prestigiosas listas de Billboard.
El disco no solo tenía “La Cura”. También incluía otros temas que se volvieron clásicos, como “Tú con él”, una versión en salsa de la balada del grupo uruguayo Los Iracundos, y “El Camionero”, un cover del cantante brasileño Roberto Carlos. El álbum completo fue un éxito rotundo y consolidó a Frankie Ruiz como una de las más grandes estrellas de la salsa romántica.
La historia de “La Cura” nos recuerda que, a veces, los más grandes éxitos nacen de las dudas y los miedos. Frankie Ruiz, con su voz única e irrepetible, logró transformar una canción que le causaba temor en un himno de despecho que, décadas después, seguimos cantando y bailando, demostrando que su música es la verdadera cura para el alma.






