El cantante puertorriqueño Elvis Crespo explicó durante una entrevista en formato podcast la manera en que concibió las frases vocales que acompañan sus interpretaciones musicales. El vocalista señaló que estas intervenciones surgieron de forma espontánea durante las sesiones de grabación y presentaciones en vivo, sin responder a una planificación métrica previa.
Crespo relató que la expresión «Pequeña, échate pa’ acá» apareció por primera vez durante su etapa como integrante de la agrupación de merengue Grupo Manía, a mediados de la década de 1990. El músico mantuvo esta línea como un elemento identificador al iniciar su carrera solista en 1998 con la publicación del álbum Suavemente, bajo el sello Sony Music Latin.
De igual forma, el intérprete detalló la incorporación de líneas adicionales en cortes posteriores, entre ellas «Rémalo, suavecitamente y que no se hunda», frase ligada al tema «Tu sonrisa». Crespo afirmó que los movimientos corporales y la interacción rítmica durante las grabaciones generaron expresiones como «¡Aprieta!», exclamación que los ingenieros de sonido decidieron conservar en la mezcla final de audio.
El uso de pregones en la música popular caribeña
En su intervención, el cantante vinculó estos recursos vocales con las tradiciones lingüísticas de las comunidades caribeñas. Crespo indicó que los públicos de Puerto Rico, República Dominicana y otros países de la cuenca antillana asimilan los dichos cotidianos como parte de la estructura rítmica de géneros bailables.
Durante la conversación, el merenguero hizo referencia a la trayectoria del salsero Tito Rojas. Crespo recordó que Rojas consolidó modismos vocales durante su paso por la orquesta Puerto Rican Power en 1986 y en sus producciones solistas de los años noventa, popularizando llamados como «¡El Gallo!», «¡Salsero!» y «¡Gallo suelto!».
El artista concluyó que los vocalistas de géneros tropicales renuevan constantemente estos modismos para adecuarlos a nuevas composiciones. Entre sus incorporaciones recientes en estudio, Crespo mencionó la frase «El dueño de la puntería», utilizada como sello de producción en sus lanzamientos discográficos más actuales.






