16 de noviembre: El nuevo Día del Sonidero en la Ciudad de México

Kenia Espinosa

2026-02-12

Pareja bailando en un evento sonidero en el Zócalo de la CDMX. Nota sobre la propuesta de declarar el 16 de noviembre como el Día del Sonidero.

Proponen el 16 de noviembre como el Día del Sonidero en la Ciudad de México

El Congreso de la Ciudad de México recibió una propuesta de decreto para instituir oficialmente el 16 de noviembre como el Día del Sonidero. La iniciativa busca reconocer una expresión cultural que suma más de seis décadas de existencia en los barrios populares de la capital del país.

Origen y significado de la cultura sonidera en la capital

La cultura sonidera surgió hace más de 60 años en las calles de la Ciudad de México como una alternativa de entretenimiento para los sectores populares. En barrios como Tepito, La Lagunilla y el Peñón de los Baños, los sonideros establecieron un sistema de comunicación y convivencia que utiliza el micrófono y el baile como ejes centrales. La propuesta presentada ante el Congreso local destaca que esta actividad permitió la construcción de una identidad colectiva en contextos donde los circuitos culturales formales no tenían presencia.

El movimiento sonidero se caracteriza por la apropiación de la calle, transformando el tránsito cotidiano en puntos de encuentro comunitario. En zonas como San Juan de Aragón, la Agrícola Oriental y San Miguel Teotongo, el baile sonidero funciona como un mecanismo de transmisión intergeneracional. Los asistentes a estos eventos comparten el gusto por géneros como la cumbia y la salsa, integrando elementos propios como los “saludos”, los cuales funcionan como rituales de reconocimiento entre las familias y los vecinos del barrio.

Impacto social e inclusión en las pistas de baile

La iniciativa legislativa subraya que el movimiento sonidero es un espacio de inclusión para diversos sectores de la población. En las pistas de baile participan activamente mujeres, juventudes y personas de la comunidad LGBTTTIQ+, así como migrantes y comunidades indígenas urbanas. Para muchas mujeres, el entorno sonidero ha representado un espacio de autonomía y seguridad, permitiendo el desarrollo de actividades económicas y sociales de manera independiente.

La propuesta indica que la pista de baile opera bajo lógicas de respeto y convivencia que a menudo superan a las de otras instituciones formales. El reconocimiento del 16 de noviembre busca dignificar estas expresiones que nacen de la organización ciudadana y que han resistido procesos de invisibilización o criminalización en décadas pasadas.

Además de su valor cultural, la actividad sonidera genera una dinámica económica que sostiene a miles de familias en el Valle de México. El ecosistema sonidero incluye a técnicos de audio, especialistas en logística, transportistas, diseñadores de propaganda y comerciantes ambulantes. Esta red de empleo local circula recursos dentro de los mismos barrios, fortaleciendo la economía popular en zonas con alta densidad poblacional.

La formalización del Día del Sonidero pretende también reconocer este aporte económico. La producción cultural que emana de los sonidos no se limita a la fiesta, sino que implica una estructura organizada de trabajo.

Reconocimiento institucional y democratización cultural

La propuesta de decreto para el 16 de noviembre se alinea con políticas públicas que buscan la democratización de la cultura. Al instituir esta fecha, el gobierno de la Ciudad de México reconoce que la identidad de la capital se construye desde el barrio y la calle. El paso de considerar al sonidero como “ruido” a reconocerlo como memoria colectiva e historia viva representa un cambio en la gestión cultural de la ciudad.

El proceso legislativo para declarar el Día del Sonidero implica la validación de una tradición que se hizo “sin permiso”, de manera autónoma y comunitaria. Esta fecha permitirá realizar actividades oficiales que promuevan la preservación de los archivos musicales, las técnicas de locución y la historia de los fundadores de los sonidos más emblemáticos de la capital.

Preservación de la identidad barrial en el Valle de México

La cultura sonidera mantiene su vigencia gracias a la lealtad de su audiencia, que consume estos contenidos a través de la radio, redes sociales como Facebook y TikTok, y eventos físicos. Para las habitantes de la Ciudad de México y el Estado de México, el sonidero es un elemento cotidiano que suena en el transporte público, los negocios y las fiestas familiares. La institucionalización de su día conmemorativo refuerza el sentido de pertenencia de quienes se identifican con el sonido del barrio.

Con esta iniciativa, la Ciudad de México se suma a los esfuerzos por proteger el patrimonio cultural inmaterial que surge de las bases sociales. El 16 de noviembre se perfila como una jornada para celebrar la diversidad musical y la organización comunitaria que ha caracterizado al movimiento sonidero durante más de medio siglo. La respuesta de la comunidad sonidera ante este anuncio ha sido de expectativa, considerando que este reconocimiento es un acto de justicia para una de las expresiones más representativas de la vida urbana en México.

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