Cada vez que una canción nos pone a bailar, nos recuerda un viejo amor o simplemente nos acompaña en el transporte público, hay una mente creativa detrás de esa letra y esa melodía. En México, cada 15 de enero se celebra el Día del Compositor, una fecha dedicada a reconocer el talento de quienes transforman sentimientos e historias en la música que forma parte de nuestras vidas.
Esta celebración no es una fecha al azar. Su origen está directamente ligado a la organización que protege los derechos de estos artistas. Es un día para poner en pausa la rutina y pensar en aquellos que, con su ingenio, han creado la banda sonora de nuestros recuerdos, fiestas y momentos más personales.
¿Cuál es el origen del Día del Compositor en México?
La historia de esta conmemoración se remonta a 1945, cuando se fundó la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM). Esta organización nació con el objetivo de proteger los derechos de autor y reconocer legal y económicamente el trabajo de los creadores musicales en el país.
Sin embargo, fue hasta el año 1983 cuando se oficializó el 15 de enero como el Día del Compositor. La fecha fue elegida para honrar el legado de los fundadores de la SACM y para establecer un día formal en el calendario que permitiera a la sociedad mexicana celebrar a sus creadores. Desde entonces, la SACM organiza eventos y ceremonias para premiar y reconocer la trayectoria y el talento de sus agremiados, manteniendo viva la importancia de su labor.
El trabajo detrás de la canción que te hace bailar
Ser compositor es mucho más que escribir una letra pegajosa o una melodía que se queda en la cabeza. Es el arte de construir un universo en pocos minutos. Un compositor es un narrador que utiliza notas musicales y palabras para contar historias de amor, desamor, alegría, nostalgia o crítica social.
Su trabajo implica una profunda sensibilidad para capturar las emociones humanas y traducirlas en un lenguaje universal: la música. Desde la cumbia sonidera que suena en el barrio hasta la bachata que nos invita a bailar pegadito, cada género tiene detrás a compositores que entienden perfectamente cómo conectar con su público y hacer que sus creaciones se sientan propias.
Grandes compositores que viven en nuestra memoria
México ha sido cuna de enormes talentos que han cruzado fronteras con su música. Sus canciones han sido interpretadas por cientos de artistas y forman parte del repertorio musical de toda América Latina.
- Armando Manzanero: El maestro yucateco es sinónimo de romanticismo. Canciones como “Somos novios”, “Contigo aprendí” o “Adoro” son himnos que han enamorado a varias generaciones. Su habilidad para describir el amor de una manera sencilla y profunda lo convirtió en una leyenda.
- Consuelo Velázquez: Con una sola canción, esta compositora jalisciense conquistó el mundo. “Bésame mucho” es una de las melodías mexicanas más grabadas y traducidas de la historia, un clásico que demostró el poder universal de una buena composición.
- José Alfredo Jiménez: El “Rey” de la música ranchera. Sus letras son un retrato del alma mexicana: hablan de fiesta, dolor, orgullo y amor con una honestidad que sigue conmoviendo. Temas como “El Rey” o “Si nos dejan” son parte fundamental de nuestra cultura.
- Rigo Tovar: El ídolo que revolucionó la música tropical. Rigo no solo cantaba, también componía muchos de sus grandes éxitos que pusieron a bailar a todo México. Con su estilo único, fusionó la cumbia con el rock y la balada, creando éxitos como “El sirenito” o “Mi Matamoros querido”, que son indispensables en cualquier fiesta.
¿Cómo se celebra este día en la actualidad?
Cada 15 de enero, las estaciones de radio (fuente citada: la propia práctica de la industria radial en México) suelen dedicar programaciones especiales a los grandes compositores. En redes sociales, artistas y público en general utilizan el día para compartir sus canciones favoritas y recordar a los autores detrás de ellas.
La Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) realiza una ceremonia anual para entregar los reconocimientos “Trayectoria” y “Éxito SACM”, premiando tanto a compositores con décadas de carrera como a los autores de las canciones más populares del año anterior. Es una forma de mantener vigente el reconocimiento a una profesión fundamental para la cultura y el entretenimiento.
Este día es una invitación a ir más allá del intérprete y descubrir a la persona que imaginó esa canción que tanto nos gusta. Es un aplauso para los artesanos de las emociones, cuyo trabajo nos acompaña en cada paso de la vida.






