La literatura hispanoamericana y la música antillana comparten vínculos históricos en sus repertorios. El tema “Canción”, conocido popularmente en las pistas de baile como “De qué callada manera”, proviene de un poema publicado por el escritor cubano Nicolás Guillén en 1972.
El cantautor Pablo Milanés musicalizó los versos en 1975 para el catálogo discográfico de la Nueva Trova. Doce años después, la orquesta puertorriqueña La Sonora Ponceña adaptó la pieza a la salsa en la producción Back to Work de 1987.
El origen poético de “Canción” y la trayectoria de Nicolás Guillén
Nicolás Guillén incluyó el texto original en su poemario “La rueda dentada”, editado en 1972 con motivo de sus 70 años. La pieza recurre a metáforas sobre la primavera y la introspección afectiva, apartándose momentáneamente de su producción lírica de combate ideológico.
Guillén obtuvo el reconocimiento de Poeta Nacional de Cuba por incorporar la tradición afrocaribeña a las letras en lengua española. Su libro “Sóngoro Cosongo” de 1931 fijó pautas para reflejar la oralidad popular y las expresiones rítmicas de las poblaciones negras.
La biografía del autor registra una constante participación política en el siglo XX. La muerte de su padre en 1917 durante el conflicto armado de La Chambelona y su militancia en el Partido Socialista Popular lo condujeron al exilio durante el mandato de Fulgencio Batista.
El escritor recibió en Moscú el Premio Internacional Stalin de la Paz en 1954, galardón que la Unión Soviética renombró posteriormente como Premio Lenin de la Paz. Durante sus estancias en el extranjero entabló amistad con Federico García Lorca, Pablo Neruda y Ernesto Cardenal.
La musicalización de Pablo Milanés y el paso a la trova
En 1975, Pablo Milanés grabó el disco “Pablo Milanés canta a Nicolás Guillén” a través de la casa discográfica cubana Areito. El trovador estructuró una línea melódica en guitarra que respetó la métrica octosílaba del poema original.
La obra alcanzó proyección internacional durante la década siguiente. Milanés grabó una nueva versión en 1985 junto a la vocalista española Ana Belén dentro del álbum colaborativo Querido Pablo, trabajo que facilitó la circulación de la composición en Europa y América del Sur.
La Sonora Ponceña y la adaptación al formato de salsa brava
El pianista y director Enrique “Papo” Lucca produjo la versión salsera para La Sonora Ponceña en 1987. La banda grabó la pista como apertura del elepé “Back to Work”, distribuido comercialmente por el sello estadounidense Inca Records.
La agrupación puertorriqueña atravesaba una etapa de duelo tras la muerte accidental del vocalista Toñito Ledee en mayo de 1986. Lucca asignó la interpretación de “Canción” a Manuel “Mannix” Martínez, quien ejecutó los sonetos sobre una base de cuatro trompetas y percusión.
El arreglo orquestal conservó la totalidad de las estrofas poéticas y sumó complejas armonizaciones de piano y jazz latino. Esta producción demostró la capacidad de la salsa clásica para incorporar textos literarios de autores hispanoamericanos sin perder cadencia bailable.






