¿El Mundo se Está Volviendo Gris? La Razón por la que Estamos Perdiendo el Color
Mira a tu alrededor: los coches en la calle, la decoración de las casas que ves en redes sociales, la ropa en las tiendas. ¿No tienes la sensación de que todo se ha vuelto una paleta de colores beige, blanco, negro y, sobre todo, gris? No es tu imaginación. Un estudio reciente y diversas teorías culturales sugieren que, efectivamente, nuestro mundo se está volviendo cada vez más monocromático.
La prueba más reciente de esta tendencia es el anuncio de Pantone, la autoridad mundial del color, que ha adelantado que el color del año 2026 será el “Cloud Dancer”, un tono blanquecino, casi neutro. Y no, no es una coincidencia. Esta elección parece confirmar lo que muchos ya sospechaban: estamos viviendo en una era que le tiene miedo al color.
La evidencia: Todo se vuelve más gris
La idea de que estamos perdiendo el color no es solo una percepción. La científica Cat Sleeman realizó un estudio analizando miles de fotografías de objetos cotidianos desde el año 1800 hasta la actualidad. Los resultados, mostrados en una gráfica, son claros: a lo largo de los últimos 200 años, la presencia de colores vibrantes como el rojo, amarillo y azul ha disminuido, mientras que la del gris ha aumentado drásticamente.
Esta tendencia, conocida como “la gran desaturación”, se ve en todas partes. Compara los estacionamientos de los años 80, llenos de coches rojos, azules y amarillos, con los de ahora, dominados por el blanco, el negro y una infinidad de tonos de gris. Lo mismo ocurre con los interiores de las casas: hemos pasado de paredes y muebles coloridos a una estética minimalista donde reinan los tonos neutros.
Cromofobia: ¿Por qué le tenemos miedo al color?
Esta aversión al color tiene un nombre: cromofobia. El escritor y artista David Batchelor explora este fenómeno en su libro “Cromofobia”, donde argumenta que la cultura occidental ha desarrollado históricamente un rechazo o miedo al color.
Según esta teoría, el color se asocia a menudo con lo “excesivo”, lo “emocional”, lo “popular” o “lo otro”. Se le ve como algo superficial o incluso de mal gusto. En contraste, los colores neutros, y en especial el blanco, se perciben como un refugio. Representan “menos riesgo, menos emoción y menos conflicto”. Es una forma elegante de “no incomodar”.
Esta idea choca directamente con la experiencia visual de muchas culturas, especialmente en América Latina. Piensa en la explosión de color de nuestras fiestas patronales, los trajes de los danzantes, los mercados llenos de frutas y artesanías, o los colores vibrantes de un sonidero. En nuestra cultura, el color es vida, alegría y expresión.
El blanco: ¿Un color de paz o de evasión?
En un mundo lleno de crisis sociales, polarización y emergencias climáticas, la elección del blanco y los tonos neutros puede interpretarse de dos maneras. Por un lado, puede ser visto como un deseo de paz, calma y simplicidad en medio del caos.
Sin embargo, también puede ser una forma de evasión, una “estética del silencio”. Un color que no propone diálogo, no confronta y no incomoda. Es una pausa que parece calma, pero que también puede ser una desconexión de la realidad.
Además, no podemos olvidar que el blanco, en el contexto del diseño y la moda, a menudo es un color de privilegio. Domina la arquitectura de élite, las marcas de lujo y las estéticas aspiracionales como el famoso “clean look”. No representa la experiencia visual cotidiana de la mayoría de las personas en el mundo.
El arte, el diseño y la cultura son un reflejo de la sociedad. La tendencia hacia un mundo más gris nos dice mucho sobre el momento que estamos viviendo. Pero al final, el color es una elección personal y una poderosa herramienta de expresión. Y tú, ¿Qué colores llenan tu vida?






