¿Se puede mantener viva la Nochebuena todo el año? Guía de cuidados básicos
La flor de Nochebuena, con sus llamativas hojas rojas, es la protagonista indiscutible de la decoración navideña en miles de hogares mexicanos. Sin embargo, pasada la temporada, muchas de estas plantas terminan en la basura. Si eres de las que le da nostalgia despedirse de ella, te tenemos buenas noticias: con los cuidados adecuados, tu Nochebuena puede acompañarte durante todo el año e incluso volver a florecer para la siguiente Navidad.
Entendiendo a tu Nochebuena más allá de diciembre
Lo que comúnmente llamamos “flor” de la Nochebuena son en realidad hojas modificadas llamadas brácteas. Las verdaderas flores son los pequeños botones amarillos que se encuentran en el centro. Originaria de México, esta planta, cuyo nombre científico es Euphorbia pulcherrima, es un ser vivo que requiere atención específica para prosperar fuera de su ambiente festivo.

El principal error es tratarla como una planta de interior común. La Nochebuena tiene ciclos y necesita pasar por diferentes etapas para mantenerse saludable y volver a pigmentar sus hojas.
Cuidados iniciales: Sobreviviendo al maratón Guadalupe-Reyes
Desde que llega a casa, es importante darle un buen lugar. Aquí te dejamos los primeros pasos para que pase las fiestas decembrinas en las mejores condiciones:
- Luz indirecta: Colócala en un lugar bien iluminado, pero sin que los rayos del sol le den directamente, ya que podrían quemar sus hojas. Una ventana orientada al este o al oeste es ideal.
- Temperatura estable: Mantenla alejada de corrientes de aire, tanto frías como calientes. Evita ponerla cerca de puertas, ventanas que se abren constantemente o fuentes de calor como calefactores o la estufa. La temperatura ideal para ella oscila entre los 18 y 22 grados centígrados.
- Riego moderado: El exceso de agua es el enemigo número uno de la Nochebuena. Riégala solo cuando la capa superior de la tierra se sienta seca al tacto. Al hacerlo, asegúrate de que el agua drene por completo y no dejes que la maceta se asiente sobre un plato con agua estancada, pues esto pudre las raíces.
El descanso necesario: ¿Qué hacer después de las fiestas?
Una vez que terminan las celebraciones y la planta comienza a perder sus hojas rojas, no significa que esté muriendo. Está entrando en un periodo de reposo, una especie de hibernación necesaria para recuperar energías.
A partir de marzo, es momento de ayudarla en este proceso. Reduce el riego de forma gradual. Deja que la tierra se seque un poco más entre cada riego. Durante esta etapa, la planta tirará casi todas sus hojas, lo cual es completamente normal.
La poda: Un nuevo comienzo para tu planta
A finales de marzo o principios de abril, es tiempo de podar. Con unas tijeras limpias, corta los tallos a una altura de unos 10 a 15 centímetros desde la base. Esto puede parecer drástico, pero es fundamental para estimular el crecimiento de nuevos brotes más fuertes y frondosos.

Después de la poda, puedes trasplantarla a una maceta ligeramente más grande si notas que las raíces han ocupado todo el espacio. Utiliza una tierra nueva y con buen drenaje.
La etapa de crecimiento: Preparándose para el gran final
Desde la primavera y durante todo el verano, tu Nochebuena se enfocará en crecer.
- Luz y más luz: Ahora sí, puedes colocarla en un lugar donde reciba más luz, incluso un poco de sol directo por las mañanas no le vendrá mal.
- Riego y fertilizante: Aumenta la frecuencia del riego conforme la planta vaya creciendo y la temperatura suba. A partir de mayo, puedes empezar a aplicar un fertilizante líquido para plantas de interior cada 15 días para nutrirla adecuadamente.
- Pellizcos estratégicos: Para lograr que tu planta tenga una apariencia más compacta y arbustiva, puedes “pellizcar” las puntas de los nuevos brotes durante el verano. Esto consiste en cortar los 2 o 3 centímetros finales de cada tallo para fomentar que se ramifique.
El secreto final: Cómo lograr que se ponga roja de nuevo
El truco para que las hojas de la Nochebuena vuelvan a tomar su característico color rojo es controlar las horas de luz que recibe. Esta planta es “de día corto”, lo que significa que necesita periodos prolongados de oscuridad para florecer y pigmentar sus brácteas.
A partir de finales de septiembre o principios de octubre, deberás someterla a un régimen estricto:
- 14 horas de oscuridad total: Cada día, durante unas 8 a 10 semanas, la planta debe permanecer en oscuridad absoluta por lo menos 14 horas continuas. Puedes meterla en un clóset, en una habitación sin ventanas o cubrirla con una caja grande o una bolsa de plástico negra.
- 10 horas de luz indirecta: El resto del día, colócala en su lugar habitual con buena luz indirecta.
Es crucial ser constante. Una sola interrupción en el ciclo de oscuridad puede retrasar o impedir que la planta cambie de color. Si sigues este proceso, para diciembre tu Nochebuena estará lista para volver a ser la estrella de tu hogar.






