8 de marzo: Acciones y recomendaciones para la participación de los hombres en el 8M
La conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se establece como una jornada para visibilizar la lucha por la igualdad de derechos y la eliminación de la violencia. En este contexto, surge de manera recurrente la interrogante sobre cuál es el papel que deben desempeñar los hombres durante esta fecha. Organismos internacionales y especialistas en derechos humanos coinciden en que la participación masculina debe centrarse en la escucha, la reflexión y la asunción de responsabilidades en los ámbitos privado y público.
La importancia de la escucha activa y el aprendizaje
Una de las principales recomendaciones de las instituciones de derechos humanos es la práctica de la escucha activa. Esto implica que los hombres dediquen la jornada a prestar atención a las experiencias, demandas y testimonios de las mujeres en su entorno familiar, laboral y social. El objetivo es comprender las barreras que enfrentan las mujeres sin interrumpir, cuestionar o intentar protagonizar la conversación.
El aprendizaje sobre la historia del 8 de marzo y las razones de las movilizaciones actuales permite que los hombres identifiquen conductas propias que podrían contribuir a la desigualdad. Diversos manuales de convivencia sugieren que este día es una oportunidad para que los hombres se informen de manera autónoma sobre conceptos como la brecha salarial, el acoso laboral y la carga mental, evitando solicitar que las mujeres de su entorno asuman la tarea de explicarles estos temas durante la conmemoración.
Corresponsabilidad en el hogar y tareas de cuidado
En el ámbito doméstico, el 8 de marzo se presenta como un momento para poner en práctica la corresponsabilidad. En México, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que las mujeres dedican una cantidad significativamente mayor de horas a las tareas del hogar y al cuidado de menores o personas mayores en comparación con los hombres.
Apoyar el 8M desde el hogar implica que los hombres asuman la totalidad de las responsabilidades domésticas y de cuidado durante la jornada. Esto permite que las mujeres de la familia tengan el tiempo y la disposición para participar en las actividades de conmemoración, marchas o foros informativos. Esta acción no debe considerarse como una “ayuda” temporal, sino como el reconocimiento de una responsabilidad compartida que debe mantenerse de manera constante a lo largo del año.
Respeto a los espacios y las movilizaciones
Durante las marchas y concentraciones del 8 de marzo, es común que algunos colectivos establezcan contingentes o espacios exclusivos para mujeres. El respeto a estos espacios es una forma directa de apoyo. Los especialistas sugieren que los hombres que deseen acompañar el movimiento lo hagan desde la periferia o en los espacios designados para el público general, evitando encabezar las movilizaciones o portar consignas que desvíen la atención del mensaje central de las mujeres.
En el entorno digital y en las redes sociales, el apoyo se manifiesta a través de la difusión de información generada por mujeres y organizaciones feministas. Evitar el uso de frases de felicitación, que suelen asociarse a festividades comerciales, y sustituirlas por mensajes de reconocimiento a la lucha por los derechos, contribuye a mantener el tono conmemorativo de la fecha.
El entorno laboral y la eliminación de prejuicios
En los centros de trabajo, los hombres pueden apoyar el 8 de marzo promoviendo un ambiente de respeto y equidad. Esto incluye la identificación y el cese de prácticas como el “mansplaining” (explicar algo a una mujer de manera condescendiente) o la interrupción constante de las intervenciones femeninas en reuniones. Asimismo, el apoyo se traduce en el respaldo a las compañeras que decidan ausentarse para participar en las actividades del 8M, asumiendo las cargas de trabajo necesarias para facilitar su asistencia.
La revisión de los propios prejuicios es una tarea fundamental. El 8 de marzo invita a los hombres a cuestionar los roles de género tradicionales que limitan el desarrollo de las mujeres.
Compromiso a largo plazo más allá del 8 de marzo
Las organizaciones civiles enfatizan que el apoyo de los hombres no debe limitarse a una sola fecha en el calendario. La conmemoración del 8 de marzo sirve como un punto de partida para establecer compromisos permanentes. Esto incluye la educación de los hijos en valores de igualdad, la denuncia de actos de violencia o discriminación en los círculos de amigos y la búsqueda constante de una sociedad donde los derechos no dependan del género.
El 8 de marzo es una oportunidad para que los hombres se conviertan en aliados informados y respetuosos, reconociendo que la búsqueda de la igualdad beneficia a la sociedad en su conjunto al promover relaciones más justas y entornos libres de violencia.






