La historia que no conocías de “Asalto Navideño”, el disco que se volvió la banda sonora de nuestras fiestas
Cada diciembre, cuando las fiestas comienzan a sentirse en el aire, hay canciones que son el anuncio oficial de que llegó la Navidad. Una de ellas, sin duda, es “Aires de Navidad”, el clásico de salsa que nos hace cantar “…y el Jibarito cantando…”. Este y otros temas inolvidables pertenecen a “Asalto Navideño”, el legendario álbum de Willie Colón y Héctor Lavoe. Aunque lo hemos bailado en innumerables posadas y reuniones familiares, pocos conocen la fascinante historia y la importante misión que tuvo este disco.
Un puente musical para no olvidar las raíces
A principios de los años 70, en Nueva York, crecía una nueva generación de jóvenes de origen puertorriqueño. Muchos de ellos, aunque vivían rodeados de la cultura de sus padres, comenzaban a desconectarse de las tradiciones más profundas de la isla, especialmente de la música típica navideña.
Ante esta situación, el sello Fania Records, la casa de la salsa, tuvo una idea brillante. Según se explica en el video, el objetivo era crear un álbum que sirviera como un puente entre el sonido urbano y rebelde de la salsa que estos jóvenes amaban y la música tradicional de las fiestas de Puerto Rico, como las trullas y los seises. Querían tomar esa música del campo y hacerla bailable para los jóvenes del barrio.
El trío perfecto para la misión
Para llevar a cabo este plan, Fania identificó a tres figuras clave que podían hacer esta fusión posible:
- Willie Colón: El “Malo del Bronx”, un joven visionario que ya estaba revolucionando la música con su trombón y su sonido callejero. Él sería el director musical encargado de darle la fuerza y el arreglo moderno.
- Héctor Lavoe: “El Cantante de los Cantantes”, la voz del pueblo. Su carisma y su forma única de interpretar las canciones eran el vehículo perfecto para transmitir la emoción y la alegría de la Navidad boricua.
- Yomo Toro: El arma secreta. Un maestro del cuatro, un instrumento de cuerdas fundamental en la música tradicional de Puerto Rico. Yomo Toro era el encargado de traer el alma y el sonido auténtico del campo a la producción.
La combinación de estos tres talentos fue explosiva y dio vida a “Asalto Navideño”, un proyecto que se dividió en dos volúmenes, uno lanzado en 1970 y el segundo en 1973.
El éxito que cruzó todas las fronteras
Aunque el plan original era conectar con los jóvenes boricuas en Nueva York, nadie, ni siquiera los ejecutivos de Fania, imaginó el impacto que tendría el álbum. Canciones como “Aires de Navidad” no solo cumplieron su misión, sino que cruzaron el Caribe y se convirtieron en himnos navideños en toda Latinoamérica.
El disco se volvió un éxito masivo en países como Venezuela, Panamá, Colombia y, por supuesto, México. Lo que comenzó como un proyecto para preservar una tradición, terminó creando una nueva: la de bailar salsa en Navidad en todo un continente. “Asalto Navideño” se convirtió en un clásico indispensable de las fiestas decembrinas.
“La Murga”: El éxito que nació de un calentamiento
Uno de los datos más curiosos de este álbum es el origen de la canción “La Murga de Panamá”. Este tema instrumental, conocido por su icónica introducción de trombones, no fue planeado. Cuenta la historia que el sonido nació durante una sesión de grabación mientras Willie Colón y los otros músicos afinaban y calentaban sus instrumentos. El resultado sonó tan potente y original que decidieron desarrollarlo y convertirlo en una canción completa, que hoy es uno de los temas más reconocidos de la salsa.
Así, “Asalto Navideño” es mucho más que un disco de fiesta. Es un documento cultural, un experimento exitoso y un recordatorio del poder de la música para unir generaciones y preservar la identidad.






