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Antoine Dougbé: El enigmático músico que se autodenominó “Primer Ministro del Diablo”

Kenia Espinosa

2026-04-29

Disco de vinilo y portada de Antoine Dougbé tocando las tumbadoras en una grabación original de Benín.

Durante las décadas de 1970 y 1980, el país africano de Benín presenció el ascenso de uno de sus músicos más complejos. Antoine Dougbé consolidó una carrera que trascendió las fronteras de su nación para influir en todo el continente. El artista, conocido por su personalidad extravagante, se autodenominó como el “Primer Ministro del Diablo”, un título que reflejaba el misterio que rodeaba su obra.

Portada del álbum de Antoine Dougbé y la Orquesta Poly-Rythmo de Cotonou con la imagen de un hombre frente a un automóvil.

Dougbé nació en la ciudad de Abomey, pero se trasladó a Cotonou durante su juventud. En aquel periodo, Cotonou funcionaba como el epicentro musical de África Occidental. La ciudad recibía una fuerte influencia de los ritmos latinos y caribeños, especialmente de la música cubana, que Dougbé integró de manera orgánica en sus composiciones.

La fusión rítmica entre el Vudú y la música latina

La propuesta sonora de Antoine Dougbé destacó por la mezcla de elementos tradicionales y modernos. El músico sentía una profunda fascinación por los ritmos de Benín, particularmente aquellos vinculados a las ceremonias Vudú. Esta conexión con lo espiritual y lo ancestral otorgó a su música una cadencia única que lo diferenciaba de otros exponentes de la época.

A pesar de su talento, Dougbé enfrentó retos constantes en su relación con otros artistas. Los registros históricos lo describen como una persona con un carácter difícil para el trabajo colaborativo. Diversos testimonios documentan episodios donde el compositor intimidaba a los músicos de su sección rítmica cuando la ejecución no cumplía con sus estándares de calidad.

La Orquesta Poly-Rythmo de Cotonou y la restricción vocal

Un aspecto fundamental en la trayectoria de Dougbé fue su alianza con la Orquesta Poly-Rythmo de Cotonou. Sin embargo, sus creencias religiosas impusieron una limitación inusual en su carrera. Debido a su iniciación en la religión Vudú, Dougbé tenía prohibido utilizar su propia voz para interpretar música popular, así como tocar los instrumentos principales.

Para sortear esta restricción, el artista entregaba sus letras y composiciones a Mélomé Clément, fundador de la orquesta. Clément se encargaba de realizar los arreglos musicales, mientras que otros integrantes como Lohento Eskill y Amoussou William asumían la interpretación vocal. Esta dinámica permitió que la visión artística de Dougbé llegara al público sin violar sus preceptos espirituales.

Discografía y el resurgimiento de su obra en la actualidad

A lo largo de su carrera, Antoine Dougbé produjo tres álbumes de estudio y diversos sencillos. Durante su época de mayor actividad, solo el tema “Nounignon Ma Kpon Midji” alcanzó un éxito moderado en las listas de popularidad. La mayoría de su catálogo permaneció como un material de nicho, apreciado principalmente por los conocedores de la escena local en Benín.

En la actualidad, la industria musical global ha redescubierto el trabajo de Dougbé. Su obra se reconoce ahora como una pieza fascinante y misteriosa de la historia rítmica africana. Las plataformas digitales y las reediciones en vinilo permiten que las nuevas generaciones valoren la complejidad de un artista que supo fusionar la tradición sagrada con la modernidad sonora del siglo XX.

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