La trayectoria de Alex D’Castro en la música tropical cuenta con un capítulo fundamental vinculado al inicio de la carrera como solista de Gilberto Santa Rosa. En una reciente entrevista, D’Castro detalló cómo se integró a la agrupación de “El Caballero de la Salsa” tras la salida de este último de la orquesta de Willie Rosario.
El encuentro decisivo ocurrió en las instalaciones de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Santa Rosa abordó a D’Castro para informarle sobre sus planes de formar un grupo independiente. A pesar de que Alex colaboraba en ese momento con Ismael Miranda, aceptó la propuesta de inmediato para sumarse al nuevo proyecto.
La dinámica de dos voces en una misma orquesta
Durante los primeros años de la agrupación, la estructura vocal era inusual para los estándares de la época. Alex D’Castro y Gilberto Santa Rosa eran los únicos dos cantantes al frente. Esta organización permitía una alternancia constante: cuando uno interpretaba el tema principal, el otro realizaba los coros, y viceversa.
D’Castro participó en las primeras seis producciones discográficas de Santa Rosa. En el álbum debut, titulado “Punto de Vista”, su labor se centró exclusivamente en la parte coral. Sin embargo, a partir del segundo disco, el artista comenzó a tener participaciones como solista en temas específicos, consolidando su presencia en la orquesta.
Éxitos compartidos y la evolución del sonido romántico
Entre las canciones que destacan de esta etapa se encuentran “Me liberé de ti” y “Me acuerdo de ti”. Alex D’Castro describe ambas piezas como baluartes del estilo romántico, aunque señala que “Me liberé de ti” poseía una energía rítmica superior, descrita por el intérprete como “candela”.
El artista resalta la humildad de Gilberto Santa Rosa durante este proceso. Según D’Castro, Santa Rosa incluso consideró no utilizar su nombre propio para la orquesta, buscando un concepto similar al de agrupaciones colectivas como El Gran Combo de Puerto Rico. Finalmente, la industria y el público identificaron el proyecto bajo el nombre del líder.
El debate sobre la “salsa monga” y la salsa romántica
Un punto relevante en las declaraciones de Alex D’Castro es su postura frente al término “salsa monga”, utilizado despectivamente para referirse a la salsa romántica. El cantante afirma que este calificativo provino de colegas que no lograron tener éxito comercial dentro de la vertiente melódica del género.
D’Castro sostiene que la interpretación de temas románticos requiere una técnica vocal y una sensibilidad que no todos los soneros poseen. Para el artista, la salsa romántica permitió que el género se mantuviera vigente y alcanzara nuevas audiencias internacionales durante las décadas de los 80 y 90.
El legado de una unión vocal de excelencia
La colaboración entre estos dos exponentes de la salsa es recordada por la calidad de los arreglos y la precisión en las armonías vocales. La experiencia adquirida en la orquesta de Santa Rosa sirvió como plataforma para que Alex D’Castro iniciara posteriormente su exitosa carrera como solista y, más tarde, su labor ministerial.






